viernes, 29 de enero de 2010

Un denario de los Metelos

La familia aristocrática de los Cecilios Metelos era, a pesar de su origen plebeyo y no patricio, una de las más ricas e influyentes de la república romana, jugando un papel político central entre el siglo III y I a.C. El símbolo heráldico de la familia era una cabeza de elefante, que hacía alusión a la victoria de Lucio Cecilio Metelo (cónsul 251 a.C.) sobre Asdrúbal en Panormo en el año 250 a.C., que le permitió capturar los elefantes cartagineses.

El denario (Crawford 263) cuya imagen acompaña esta entrada fue acuñado en el 127 a.C., una de las épocas de esplendor de la familia, cuando casi todo Metelo parecía destinado a llegar al consulado. En el anverso encontramos el convencional busto de Roma, pero el reverso es uno de los ejemplos más claros de las tempranas acuñaciones aristocráticas de que tratábamos en una entrada reciente (Historia del denario en la segunda mitad del siglo II a.C.). Allí vemos un escudo macedónico rodeado de laureles con una cabeza de elefante en el centro y acompañado del nombre del monetalis responsable.

Se trata de una alusión a una victoria obtenida en el año 148 a.C. por el padre del magistrado que hizo acuñar esta moneda. Se trata, entonces, de un mensaje netamente privado, sin un carácter cívico. El denario es utilizado aquí como una plataforma para exaltar la distinción de la propia familia.

martes, 26 de enero de 2010

Un tetradracma de Camarina – Una obra maestra del arte numismático

La historia temprana de la ciudad griega de Camarina en Sicilia es compleja y turbulenta. Fue fundada en el 598 a.C. y destruida en el 552 a.C. Fue refundada en el 493 a.C. y nuevamente destruida en el 485 a.C. Finalmente, una tercera fundación en la década del 460 a.C. pudo quebrar con esta tradición negativa y dar origen a una ciudad próspera y pujante. La ciudad es conocida sobre todo por sus acuñaciones, que se destacan por su excepcional calidad y nivel artístico. Uno de los ejemplos más célebres acompaña esta entrada, un exquisito tetradracma. En el anverso vemos una cuadriga conducida por Atenea, mientras que Victoria vuela en sentido contrario. Debajo, en exergue, se divisan dos ánforas. La delgada línea que delimita el exergue contiene la firma del grabador, EXAKESTIDAS, en letras diminutas. El reverso es ocupado completamente por la cabeza de un joven Hércules llevando la piel del león de nemea. El nivel de detalle es asombroso, como puede reconocerse en la melena del león, de la que se reconocen incontables cabellos. La leyenda KAMARINAION puede reconocerse todavía delante del rostro del héroe. Se trata, en mi opinión, de una verdadera obra maestra, de la que EXAKESTIDAS podía, con razón, sentirse orgulloso.

viernes, 22 de enero de 2010

Historia de la moneda romana 9° parte - la segunda mitad del siglo II a.C.


Ejemplo 1

Las monedas romanas pueden caracterizarse, hasta pasada la mitad del siglo II a.C. como ejemplo perfecto de acuñación cívica. Los símbolos del Estado y de la comunidad monopolizan los anversos y reversos de los denarios y demás denominaciones. La cabeza de Roma, los Dioscuros, los dos rostros de Jano son referencias colectivas con las que toda la ciudadanía puede sentirse identificada. Los romanos seguían en este sentido el ejemplo de las ciudades-Estado griegas, en las que la producción de moneda reflejaba la autonomía de la polis, simbolizada en los motivos patrios elegidos, como las lechuzas de Atenas o las rosas de Rodas, por mencionar sólo dos ejemplos distintivos.

Ejemplo 2

El inicio de las “acuñaciones aristocráticas”

En la segunda mitad del siglo II a.C., sin embargo, el carácter de la moneda romana comienza a cambiar paulatinamente. El contenido cívico de las acuñaciones se verá primero complementado y luego desplazado por elementos de identificación aristocrática. Anversos y reversos dejaran de ser un espacio privilegiado para la representación simbólica de la comunidad, este ámbito será poco a poco conquistado por los funcionarios responsables de las acuñaciones, los tresviri monetales u otros comandantes o magistrados con la responsabilidad ocasional de producir moneda, quienes lo utilizarán para exaltar sus linajes familiares o grupos políticos.

Ejemplo 3

El primer paso en este camino se inicia tempranamente, con la introducción de monogramas y otros símbolos para identificar al funcionario responsable de la acuñación. Con el tiempo ello dará paso al uso de nombres abreviados. A partir, aproximadamente, del 130 a.C., se produce, sin embargo, una ruptura clara con la tradición y los motivos cívicos y colectivos comienzan a ser desplazados por motivos aristocráticos netamente familiares, es decir, referidos a la historia de un linaje específico y a los logros de los antepasados.

Ejemplos

Algunos de los primeros y más claros ejemplos de este cambio acompañan esta entrada: 1) El denario de M. Caecilius Metellus representando en el anverso un escudo con una cabeza de elefante, el símbolo de su linaje (Crawford 263/1 – 127 a.C.). 2) El denario de Numerius Fabius Pictor representando en el reverso a su antepasado el flamen Quirinalis Q. Fabius Pictor (Crawford 268 – 126 a.C.). 3) El denario de M. Furius Philus representando a Jano en el anverso y a Roma coronando un trofeo de armas galas en el reverso. Se trata de una de las pocas monedas republicanas que hace alusión a un evento contemporáneo, en este caso la victoria de Q. Fabio Máximo sobre los alóbroges (Crawford 281/1 119 a.C.)

Entradas previas de la serie "Historia de la moneda romana"

1- Aes rude y aes signatum

2- Moneda de bronce romano - campana

3- Los didracmas de plata

4- Aes Grave

5- El "oro del juramento"

6- La introducción del denario

7- Los tresviri monetales

8- La evolución del denario en la primera parte del siglo II a.C.

sábado, 16 de enero de 2010

Los grifos de Abdera – Las monedas más bellas del mundo antiguo


Tras algún tiempo dedicado a otros aspectos de las monedas antiguas, regreso a uno de los temas frecuentes de este blog. Las monedas antiguas como obras de arte. En este caso, las espectaculares monedas de Abdera.

Tracia era el nombre que los griegos daban a un gran área delimitada al norte por el Danubio, al sur por el Egeo y al este por el Mar Negro. Se trataba de un vasto territorio en la periferia del ámbito cultural helénico pero fuertemente penetrado por el comercio y la colonización griega.

Según el mito, la ciudad de Abdera había sido fundada en Tracia por el mismo Hércules, pero su importancia real comienza en el 544 a.C., cuando fue refundada por antiguos habitantes de la ciudad de Teos en Jonia, que habían abandonado su patria para huir de la dominación persa. A partir de ese momento, Abdera prosperó rápidamente y se transformó en un centro cultural y comercial reconocido en todo el mundo griego. Ello se ve reflejado en la calidad y belleza de sus monedas.

El grifo, un ser mitológico mitad león y mitad águila, era el símbolo de la ciudad de Teos y fue adoptado por Abdera para sus acuñaciones. Acompaño esta entrada con las imágenes de dos estáteres especialmente exquisitos por la excepcional calidad del acabado artístico de sus motivos. Creo que ilustran cabalmente la belleza de la producción monetaria de la ciudad. El grifo aparece en ambos como insignia cívica con gran lujo de detalles y es acompañado, en el primer ejemplo por Hércules y en el segundo por Apolo. El detalle con que el héroe es representado en la primera moneda es extraordinario y obra de un artesano de singular talento. Lo vemos sentado sobre la piel del león de nemea con su brutal garrote en la mano derecha. Hasta los más finos detalles de su musculatura parecen cobrar vida en el metal.

lunes, 11 de enero de 2010

Guía básica para la identificación de monedas del Imperio Romano – Siglos I a.C. al III d.C.


En la entrada anterior indicaba algunos pasos básicos para conocer el valor de una moneda antigua. Como explicaba allí, el punto más problemático es la identificación de la moneda. Como orientación ofrezco ahora una breve guía de las características generales de las principales acuñaciones imperiales. Teniendo en cuenta algunas características específicas es posible distinguir con seguridad entre los distintos tipos de monedas imperiales.

Entre fines del siglo I a.C. y principios del siglo III d.C. los romanos produjeron monedas de diferentes denominaciones, acuñadas en distintos metales. Cada denominación se puede distinguir de las otras por su metal, tamaño, peso y, a veces, por el tocado en la cabeza de los emperadores representados.

La siguiente tabla muestra las diferencias entre el áureo, el denario, el sestercio, el dupondio y el as. Con ella es fácil identificar la denominación de una moneda del Imperio Romano.

Tabla para identificar monedas imperiales

Peso

Diámetro

Espesor

Metal

Anverso

Reverso

Áureo

aprox. 6,5 - 8,0 g

aprox. 19mm

aprox. 3mm

oro (el oro romano es de un amarillo intenso en lugar de un color amarillo pálido)

Emperador laureado o con la cabeza descubierta

motivos variados

Denario

aprox. 2,3 - 4,0 G

aprox. 18mm

aprox. 2mm

Plata

Emperador laureado o con la cabeza descubierta

motivos variados

Sestercio

aprox. 15 - 28g

aprox. 30mm

aprox. 3 - 4 mm

aleación de cobre (latón, diseño de color amarillo pálido cuando se limpia)

Emperador laureado o con la cabeza descubierta

Incluye las letras S C

Dupondio

aprox. 5 - 14 g

aprox. 25mm

aprox. 3 - 4 mm

aleación de cobre (latón, diseño de color amarillo pálido cuando se limpia)

Emperador con corona de rayos

Incluye las letras S C

As

aprox. 5 - 14 g

aprox. 25mm

aprox. 3 - 4 mm

aleación de cobre (cobre, rojo cuando limpio)

Emperador laureado o con la cabeza descubierta

Incluye las letras S C


miércoles, 6 de enero de 2010

Como saber el valor (aproximado) de una moneda antigua


En estos primeros días del año he recibido un aluvión de consultas de lectores interesados en conocer el valor aproximado de alguna moneda antigua que se encuentra en su poder. En la mayoría de los casos no me es posible dar una respuesta, sea porque la imagen no tiene la calidad suficiente como para una identificación precisa, porque se trata de una pieza probablemente falsa o desconocida para mí, o por otras razones. Debe quedar en claro que, la única forma realmente efectiva de conocer el valor de una moneda antigua es recurrir a un comerciante especializado para obtener una estimación. En caso de no ser esto posible, existen, sin embargo, algunos recursos en la web que permiten en muchos casos llegar a una idea aproximada.

Factores que afectan el valor de una moneda antigua

Es importante entender cuáles son los factores que influyen en el precio de una moneda antigua. Contrariamente a lo que mucha gente cree, el valor de una acuñación no aumenta proporcionalmente a la antigüedad de la misma. La rareza es un factor importante pero no crucial. Lo verdaderamente determinante es el interés de los coleccionistas por una moneda específica y el grado de conservación de la misma. (Quienes deseen profundizar al respecto puede leer esta entrada sobre valuación de monedas antiguas).

Primer paso para conocer el valor de una moneda antigua

El primer paso para formarse una idea del valor de una moneda antigua es determinar, aunque sea en modo aproximado, su grado de conservación. El valor de dos ejemplares de una misma acuñación puede variar enormemente de acuerdo al estado respectivo de cada uno. Existe una escala para expresar en forma clara la condición en que se encuentra una moneda. Se trata de una convención general que es utilizada internacionalmente (Para saber más de esta escala podéis leer esta entrada sobre la gradación de monedas antiguas). Sólo un especialista puede certificar la gradación de una moneda, pero con un poco de atención cualquiera puede formarse una idea aproximada de en qué nivel se ubica un ejemplar específico.

Segundo paso

El segundo paso para formarse una idea del valor de una moneda antigua es identificar de qué tipo de moneda se trata y a qué período corresponde. Es, ciertamente, el paso más difícil. Si carecemos de todo detalle al respecto, lo mejor será consultar a un comerciante especializado, pero si tenemos alguna idea general de su denominación, procedencia y período, uno puede intentar una búsqueda en alguno de los grandes catálogos digitales disponibles online, como por ejemplo (por mencionar sólo algunos):


Tercer paso

Habiendo identificado la moneda y conociendo su ubicación aproximada en la escala de gradación, es posible utilizar esos mismos catálogos online para conocer el valor de piezas semejantes a la que nos interesa. En el caso de monedas del Imperio Romano uno cuenta con un auxilio especialmente valioso en la página Roman Imperial Coins de Fréderic Weber, que ofrece un catálogo completo acompañado de tablas de valores desglosadas para los distintos niveles de conservación.
Como puede verse, es mucho más fácil recurrir a un comerciante especializado. Uno puede después constatar la información recibida con los catálogos mencionados para que no quede ningún tipo de dudas.
Espero que estos elementos les sean de alguna ayuda.

Más sobre este tema:



lunes, 4 de enero de 2010

Biblioteca digital de recursos numismáticos

A veces un viaje por los buscadores puede llevarnos hacia tesoros inesperados. Es así que, en la búsqueda de algunas referencias sobre un artículo del gran historiador Andreas Alföldi, llego a la biblioteca digital NUMIS, un exquisito repositorio de textos relacionados con la numismática de todos los períodos. El sitio contiene unos 600 trabajos en varios idiomas (inglés, castellano, francés, alemán, italiano, holandés, et.), todos de gran calidad e importancia, publicados desde el siglo XVI hasta el XXI. Es decir, uno puede hallar allí joyas como la Doctrina Numorum Veterum de Joseph Hilarius Eckhel (uno de los fundadores de la numismática moderna) o trabajos especializados publicados en revistas numismáticas en los últimos años. En la mayoría de los casos, los textos se encuentran albergados en otras páginas, pero la colección de links aquí proporcionada puede ahorrar muchísimo tiempo. Además de por sus autores, los trabajos pueden verse organizados por temáticas y períodos, lo que permite ubicar rápidamente los recursos deseados. En síntesis, creo que se trata de un gran aporte que habrá que seguir de cerca en sus próximos pasos. Os recomiendo una visita.

sábado, 2 de enero de 2010

Monedas antiguas cumple un año

El 2 de enero de 2009 aparecía la primera entrada de este blog, una breve descripción de su propósito de combinar la numismática y la historia antigua. Monedas Antiguas era entonces sólo un pequeño desprendimiento de Citas latinas, mi principal proyecto en la web, pero con el paso del tiempo se ha transformado en espacio independiente con identidad y orientación propia. Cuarenta y cinco entradas más tarde no puedo dejar de sentir cierta satisfacción sobre los resultados, especialmente, por todo lo que aprendí sobre los temas aquí tratados al querer exponerlos a otros que pudieran compartir mis intereses.

Mi más sincero agradecimiento a todos los que han acompañado este blog durante el pasado 2009, en especial a los lectores, autores de comentarios y colegas bloggers que me han ayudado a difundirlo. Espero que me sigan acompañando durante este 2010 y que este nuevo año brinde renovadas oportunidades para seguir profundizando en el apasionante mundo de las monedas antiguas.

Como escribía hace poco en ocasión del primer cumpleaños de Citas Latinas, todo aniversario es una buena excusa para la reflexión y el balance. La distancia temporal, aunque breve, permite releer con cierta pretensión de objetividad y destacar algunos textos. Se trata de un conjunto muy heterogéneo pero que refleja el contenido habitual de esta página.

Lo mejor de monedas antiguas

El Denario de Bruto sobre la muerte de César

Valuación de monedas antiguas

La moneda romana más valiosa del mundo

Una de las monedas más bellas y misteriosas del mundo antiguo

El último emperador y sus monedas

El origen de la moneda

La esvástica en monedas antiguas

Una moneda con forma de Delfín