miércoles, 29 de septiembre de 2010

Un áureo de Adriano publicitando carreras en el circo

ADRIANO. 117-138 d.C.. AV Aureus (7,34 g). RIC II 144

Anverso: IMP CAES HADRIANVS AVG COS III / Busto del emperador hacia la derecha con coraza y corona de laureles.
Reverso: ANN DCCCLXXIIII NAT VRB P CIR CON / Genio del Circo descansando y sosteniendo la rueda y la señal de meta en sus manos.

Este áureo del emperador Adriano es excepcional por varios motivos. En primer lugar, se trata de un ejemplar extraordinariamente bien conservado, que fue subastado en 2004 por 39.000 dólares. En segundo lugar, es una moneda particularmente rara, de la que se conocen muy pocos ejemplares. Finalmente, es una de las pocas acuñaciones romanas fechadas por el año de la fundación de la ciudad.

En  el 121 d.C., Adriano estaba ocupado haciendo los preparativos para su primera gira por las provincias del Imperio Romano. Antes de su partida, emitió esta pieza para honrar la memoria de Roma. Esta moneda maravillosa alude a las carreras organizadas por él en el Circo Máximo para celebrar el 874° aniversario de la fundación de Roma por Rómulo y Remo. 

Vista moderna del Circo Máximo

Una antigua tradición situaba la fundación de Roma a los once días antes de las calendas de mayo, en coincidencia con el festival de la Parilia, ahora bajo el nuevo nombre de Natalis. Esto corresponde al 21 de abril en el calendario juliano. La Parilia era un festival de primavera en honor de Pales, dios (o diosa) de los pastores y los rebaños, y se relaciona obviamente con el calendario agrícola solar. No había tal consenso, sin embargo, sobre el año en el que la fundación se había llevado a cabo. Los distintos autores antiguos daban fechas que iban desde el 813 hasta el 728 a.C., mientras que los más fiables la situaban alrededor del 750 a.C. Durante mucho tiempo la fecha de Polibio de 751 a C. sirvió como norma, pero posteriormente la hoy convencional del 753 a.C. se volvería canónica al ser refrendada por la autoridad de Ático y Varrón. La leyenda del reverso puede completarse y traducirse de la siguiente forma:

ANN[o] DCCCLXXIIII NAT[ali] VRB[is] P[rimum] CIR[censes] CON[stituit]

En el año 874 del aniversario de la fundación de la ciudad estableció por primera vez juegos en el circo.

viernes, 24 de septiembre de 2010

¿Cómo empezar una colección de monedas antiguas?

Valentiniano II. 375-392 d.C. Æ (18mm, 2.40 g.). Valor aproximado 100 $

Recibo muchos mails con consultas de personas que quieren empezar una colección de monedas antiguas, así que escribo esta entrada para poder dar una respuesta general más ordenada que pueda servir a muchos.

Coleccionar monedas antiguas ¿sólo para ricos?

Desde el Renacimiento, el coleccionismo de monedas antiguas adquirió un importante prestigio como “hobby de príncipes”. Algo de esa fama sigue vigente hoy y muchos creen que se necesita importantes sumas para iniciar una colección. Por supuesto, hay monedas que alcanzan valores siderales, pero existen también muchísimas piezas de enorme belleza e interés numismático e histórico que pueden adquirirse por valores de, por mencionar sólo cifras muy aproximadas, de entre 20 a 500 dólares. Es decir, que hay miles de piezas dentro del alcance del presupuesto de una “persona normal”. Por otra parte, las monedas antiguas son bienes fácilmente comercializables y lo invertido en una colección puede, generalmente, recuperarse vendiendo la misma en caso de ser necesario.
Constancio II.  337-361d.C. Æ Centenionalis (21mm, 5.52 g.). Valor aproximado 90 $

Por dónde empezar

Una de las preguntas que recibo más a menudo es qué moneda comprar primero para iniciar una colección. Pero no hay una respuesta. Puede decirse que dos variables determinan la decisión de compra de un coleccionista, su interés y sus recursos. Es claro que, en la mayoría de los casos, la variable dominante será la segunda. Con todo esto quiero decir que la única guía que un coleccionista puede seguir es su interés, sus propios gustos y, partiendo de ellos, adquirir lo que le permita su presupuesto. No hay otro motivo para coleccionar monedas más allá del placer que ello proporciona, por lo tanto, esa debe ser la base a la hora de decidir qué comprar.
Todo ello no significa que no puedan darse consejos sobre cómo empezar. En el coleccionismo de monedas, como en casi todas las cosas, lo mejor es iniciarse de a poco e ir adquiriendo experiencia en el proceso. Más concretamente, ello significa comenzar adquiriendo monedas de bajo valor para formar una primera colección que sirva como punto de partida y como base para juntar experiencia y conocimientos. Posteriormente, con más confianza, puede avanzarse hacia ejemplares más valiosos con la seguridad de no cometer errores costosos.

Una buena opción inicial, las monedas del Bajo Imperio Romano

En mi opinión, las monedas de vellón bajo” del Bajo Imperio Romano constituyen un excelente punto de partida para iniciarse en el coleccionismo de monedas. Se trata, en términos generales, de las más económicas de las monedas antiguas pues se acuñaron por millones y pueden hoy conseguirse fácilmente y a precios accesibles. Son, por otra parte, piezas de gran interés histórico, pues iluminan la última época de la larga historia del Estado romano hasta su definitiva disolución (por lo menos en su porción occidental) a fines del siglo V. Un par de ejemplos de monedas de este período en excelente estado de conservación   acompañan esta entrada a manera de ilustración, podrían darse muchos otros más económicos.

lunes, 20 de septiembre de 2010

Una moneda de oro de Alejandro Magno

Estater de Alejandro Magno, AU 8.61g, emisión oficial de Abidos, Troas, Asia Menor, c. 328-323 a. C.

No puedo dejar de volver a mi pasión por las monedas como obras de arte y presentarles hoy una pieza de excepcional belleza y gran relevancia histórica: un estater de Alejandro Magno. En el anverso se muestra a Atenea vistiendo un casco corintio con cresta adornado con una serpiente enroscada. La diosa lleva un pendiente y un collar, y su trenza cae en línea recta hacia la parte posterior de su cuello y es visible como rizos ondulados que asoman por debajo de su casco. El reverso representa a Nike, la diosa de la victoria, sosteniendo en su mano derecha una corona de laurel y en la izquierda un mástil. Tras ella puede verse a  Hermes usando una clámide (es decir, un pequeño manto abrochado en el hombro). Bajo el ala derecha de Atenea se encuentra una marca de control de ceca que consiste la letra griega que representa al número 11, y la inscripción "de Alejandro."

viernes, 17 de septiembre de 2010

Otro hallazgo de un aficionado a los detectores de metales

Recientemente informaba aquí del sensacional hallazgo de un tesoro de más de 50.000 monedas romanas en Inglaterra por parte de un aficionado a la búsqueda con detectores de metales. Otro entusiasta arqueólogo amateur inglés realizó un descubrimiento igualmente importante cerca del pueblo de Crosby Garrett en Cumbria. Esta vez no se trata de monedas, sino de un impresionante casco de caballería romano. Es una verdadera obra de arte, como podéis ver en la imagen, pensada sin duda para su uso en desfiles antes que en combate, donde sería a todas luces un impedimento.
El casco es uno de los mejores encontrados en Gran Bretaña en más de un siglo, y es probable que su descubridor se vuelva rico tras su subasta, que será llevada a cabo por la casa Christie's con  un precio de base de £ 300.000, es decir, casi 470.000 dólares. El casco será ofrecido en la subasta de antigüedades de Christie's el 7 de octubre. El catálogo describe la pieza como "un extraordinario ejemplo de la orfebrería romana en su apogeo, que se distingue por su belleza, mano de obra y su estado de conservación." El casco fue encontrado en más de 30 piezas, pero ha sido cuidadosamente restaurado y limpiado para la venta por los especialistas de la afamada casa de subastas inglesa. Los arqueólogos del Museo Británico temen, sin embargo, que las pistas sobre cómo llegó a ser enterrado hayan sido destruidas en el proceso.
Creo que los que vivan en Europa deberían comprar un detector de metales y llevarlo en sus paseos por el campo…

miércoles, 15 de septiembre de 2010

Espectacular subasta de raras monedas romanas

La casa ArtCoins realizó recientemente en la capital italiana la subasta de un espectacular lote de monedas griegas, romanas y celtas. Se trata de un conjunto excepcional por varias razones, como la calidad de las piezas ofrecidas, su belleza y su relevancia histórica.  Tres monedas se destacan del conjunto por ser piezas extremadamente raras que en muy pocas ocasiones son ofrecidas a los coleccionistas.
La primera es un denario acuñado por el emperador Trajano en homenaje a su hermana Ulpia Marciana, con su retrato portando una diadema en el anverso y un águila en el reverso, como podéis ver en la imagen que encabeza esta entrada. La base para la subasta fue de algo más de 14000 dólares.
La segunda es un áureo de Cómodo, acuñado en honor a su 30° cumpleaños. En el anverso vemos  un fino retrato del emperador y, en el reverso, una representación de su “genio”. Para los romanos, el genio era la forma individual que adoptaba la parte divina presente en la naturaleza de cada hombre. Podría pensarse en algo equivalente al “ángel de la guarda”. La base para la subasta superó los 18.000 dólares.
La tercera es la verdadera joya de la subasta. Un medallón del emperador Septimio Severo del que se conocen muy pocos ejemplares. Cubierto por una hermosa pátina verde, tiene el retrato del emperador en el anverso y a marte, el dios de la guerra, en el reverso. Se puso a la venta a partir de algo más de 19.000 dólares.
Lamentablemente, la página de ArtCoins no contiene todavía informaciones sobre los precios definitivos alcanzados, que deben haber superado con creces las estimaciones previas.

miércoles, 8 de septiembre de 2010

Nuevo catálogo online de monedas romanas en el museo británico

Características generales

El Departamento de Monedas y Medallas del Museo Británico ha colocado a disposición del público un nuevo catálogo de las monedas romanas republicanas en su colección, con descripciones y cronología basadas en la gran obra de M. H. Crawford, Roman Republican Coinage (1974). El catálogo reúne a más de 12.000 monedas con imágenes de alta calidad y abundantes informaciones accesibles sobre cada una de ellas. Su objetivo es proporcionar tanto una introducción a la numismática romana y a la historia de la colección del Museo, como una herramienta útil y accesible para la identificación de los tipos de monedas republicanas. Creo que constituirá un recurso de enorme utilidad tanto para estudiosos como para coleccionistas.

Un catálogo vivo

El usuario del catálogo accede directamente a la base de datos del museo, cuyas informaciones pueden ser actualizadas a medida que se producen nuevos descubrimientos. Es decir que se trata de un catálogo "vivo" cuyos contenidos se adaptan permanentemente para reflejar los resultados de las últimas investigaciones. Por supuesto, la página sólo se encuentra disponible en una versión inglesa, pero es altamente amigable y puede ser aprovechada con éxito aún por quienes tienen un dominio básico del idioma.
En conclusión, el nivel académico del proyecto, las amplias posibilidades ofrecidas por su motor de búsqueda y la alta calidad de las imágenes disponibles transformarán a este catálogo en la herramienta online de referencia imprescindible sobre las monedas romanas republicanas.

sábado, 4 de septiembre de 2010

Las monedas más bellas del mundo antiguo: un decadracma de Agrigento

Otra vez me ocupo de las monedas de Agrigento. Esta vez para presentarles un impresionante decadracma de plata (¡43.22 gramos!). Sus casi cuatro centímetros de diámetro otorgaron una amplia superficie para que un excepcional artista desplegara su talento con una serie de motivos exquisitamente acabados. En el anverso podemos ver la cuadriga de Helios, el dios del sol, lanzada en su rauda carrera. Arriba y debajo de la misma, encontramos los dos símbolos de la ciudad, un águila y un cangrejo, junto con su nombre en griego. En el anverso, dos majestuosas águilas despedazan una libre sobre una roca. Una pequeña langosta a la derecha completa el campo. Una obra maestra de fines del siglo V. a.C.