martes, 31 de mayo de 2011

La blogósfera numismática en español

Cuando empecé a escribir este blog hace dos años y medio, no sabía de otros dedicados al tema de la numismática en español. Desde entonces, esa situación ha cambiado radicalmente. En primer lugar, porque fui descubriendo algunas páginas que no conocía, pero sobretodo, porque el número de bitácoras dedicadas al tema ha experimentado una explosión, llegándose a desarrollar una verdadera blogósfera, es decir, un espacio virtual de información y discusión que nos enriquece a todos. Me esfuerzo por seguir a todos los blogs numismáticos que conozco y tengo que decir que la calidad de la gran mayoría es excelente. Sin ofender a nadie, quiero presentaros aquí una breve lista (una selección muy personal) de algunos cuya lectura considero sumamente provechosa.

Adolfo, el autor de este blog, es un experimentado coleccionista de moneda española moderna y un verdadero apasionado de la numismática. Tiene gran habilidad para comunicar temas complejos de forma sencilla y ofrece excelentes consejos que serán útiles para todo tipo de coleccionistas, especialmente en lo que se refiere a la compra y venta de monedas.

Carlos, el autor de este blog, es un experimentado coleccionista de moneda antigua que se toma muy en serio el estudio y domina a la perfección la bibliografía sobre el tema. En esta página presenta informes periódicos sobre sus experiencias y adquisiciones, y sobre los resultados de las subastas internacionales más importantes.

El blog de Bernardino se destaca por su contenido preciso y técnico. Es un coleccionista especializado en el Bajo Imperio Romano que en cada entrada ofrece un análisis numismático detallado de una moneda o serie del período.

El blog de Rubén es más reciente que los anteriores, pero me ha ganado rápidamente como lector gracias a su elegante diseño e interesantes entradas. Aquí encontrareis información sobre moneda española y portuguesa desde la Edad Media hasta hoy.

Este es un blog dedicado a la descripción y catalogación de monedas romanas. Preciso y conciso, cada entrada se concentra en el análisis de una moneda.

Y vosotros ¿cuáles recomendaríais?

viernes, 27 de mayo de 2011

El minotauro en su laberinto: Una estátera de plata de Cnosos

Esta moneda es una de las primeras de Cnosos, una ciudad en la costa norte de Creta. Como era de esperar, sus diseños se derivan del episodio más famoso de la historia mitológica de la ciudad: el Minotauro en su laberinto. Este fabuloso ser tenía el cuerpo de un hombre y la cabeza de un toro - una composición previsible para una criatura nacida de un encuentro íntimo entre un toro y Pasifae, la esposa del rey Minos. El Minotauro fue encerrado por Minos en un laberinto construido especialmente a tal fin por Dédalo y fue alimentado con criminales condenados, doncellas y niños pequeños enviado desde Atenas como tributo al rey de Creta.

Un diseño arcaico

Las primeras monedas de Creta fueron acuñadas mucho más tarde lo que su apariencia podría sugerir. Esta pieza, por ejemplo, parece un producto de la época arcaica, sin embargo, los datos arqueológicos muestran que fue acuñada bien entrado el período clásico. El relativo aislamiento de Creta aseguró que muchas formas de expresión se desarrollaran allí más lentamente que en la mayoría de las tierras griegas, por lo que mientras en las ciudades de la península griega ya se había difundido el nuevo estilo clásico, en Creta se seguían utilizando los trazos severos típicos del período anterior.

En el anverso vemos al minotauro en una extraña postura. Mientras sus piernas aparecen de perfil y dan la impresión de movimiento, su torso y su rostro nos miran de frente. Sus músculos están representados con gran detalle y contrastan con su cabeza animal. En el reverso vemos al laberinto trazado en forma de esvástica y con una flor en el centro y cuatro hendiduras cuadradas en los extremos.

Como Creta no contaba con minas propias de plata, estas monedas fueron producidas volviendo a acuñar las que llegaban a la isla desde otras regiones. En la mayoría de los casos, probablemente se trataba de estáteras de Egina.

Una pieza codiciada

La historia del minotauro es una de las más atractivas de la mitología griega. La asombrosa creatura cautivó la imaginación de los antiguos y sigue fascinando a los modernos. Las monedas con este motivo son, en consecuencia, de enorme interés para los coleccionistas lo que, sumado a su rareza, hace que puedan alcanzar valores muy elevados. Según Harlan Berk (en su libro 100 Greatest Ancient Coins), un ejemplar fue subastado en 2007 por 100.000 dólares.

jueves, 26 de mayo de 2011

Afiche de las conferencias de Damián Salgado


Ayer os contaba sobre la próxima conferencia de Damián Salgado. Ahora he encontrado este hermoso afiche que se ha preparado para difundir el evento y no quería dejar de compartirlo con vosotros.

miércoles, 25 de mayo de 2011

Conferencias numismáticas de Damián Salgado

NUMISMATICA, CONCEPTO Y METODOLOGIA (Spanish Edition)
El sábado próximo asistiré en mi ciudad (Córdoba, Argentina) a dos conferencias de Damián Salgado: “NACIMIENTO DE LA MONEDA” y “LA MONEDA EN ERETZ ISRAEL. MONEDAS JUDÍAS Y BÍBLICAS". Las mismas se realizarán en el club de la Asociación Cultural Israelita de Córdoba, en la av. Maipú nr. 350 de esa ciudad a partir de las 14 hs.

Ya he escrito con frecuencia en este blog sobre Damián Salgado (sobre su proyecto “monedas romanas” y sobre su introducción a la numismática”). Es un gran investigador a quien admiro y a quien, finalmente, tendré oportunidad de conocer personalmente. Como la mayoría de vosotros no podréis (por razones geográficas) asistir al evento, intentaré reportar aquí extensamente al respecto la semana próxima.

 El temario de las conferencias es el siguiente:

A) Nacimiento de la moneda: el origen de la moneda metálica acuñada y su expansión en el mundo griego arcaico y clásico-temprano. Antecedentes en las civilizaciones del Oriente Antiguo. Riqueza y comercio en el mundo homérico. Contexto cultural del origen de la moneda. Problemática del electrón temprano. Lidia y Jonia. Expansión de las acuñaciones a la Grecia peninsular e insular. El área Thraco-macedónica. La Magna Grecia.

B) La Moneda en Eretz Israel: monedas judías y "bíblicas", desde la conquista de Alejandro Magno (333 AC) hasta el fin de las acuñaciones cívicas (253 DC). Acuñaciones samaritanas. Monedas YHD y su contexto histórico. Las acuñaciones seléucidas. El antiguo reino de Judea: Macebeos y herodianos. Prefectos y procuradores romanos de Judea. Monedas de referencia neo-testamentaria. La Primera "Guerra de los Judíos". Las acuñaciones de Herodes Agripa II. La Revuelta de Bar Kochbá. Acuñaciones Cívicas del período romano en Galilea, Samaria, y Judea. 

lunes, 23 de mayo de 2011

Descubren 1247 monedas romanas en un sitio arqueológico en Colchester, Inglaterra

Una colección de monedas romanas ha sido desenterrada por arqueólogos que realizaban excavaciones de rutina en un antiguo cuartel de Colchester. Dos ánforas, una de ellas conteniendo 1.247 monedas, fueron descubiertas en el sitio del antiguo cuartel de Hyderabad y Meeanee, que se está reconstruyendo.

Las monedas -se trata de antoninianos-, datan de entre el 251 y el 271 d.C. Philip Crummy del Colchester Archaeological Trust dijo que el hallazgo podría arrojar luz sobre cómo la gente atesoraba su dinero en la época romana.

Las monedas han sido enviadas al Museo Británico para su análisis y luego serán donadas por el desarrollador Taylor Wimpey, dueño del terreno donde se produjo el hallazgo, al Museo de Colchester.

Entre los 1247 antoninianos se encuentran piezas acuñadas por nueve emperadores romanos que van desde Galo, que gobernó del 251 hasta el 253 d.C., a Victorino, quien gobernó entre el 269 y el 271 d.C. 

viernes, 20 de mayo de 2011

El más espectacular retrato en una moneda romana: un áureo de Póstumo


El siglo III fue, en muchos sentidos, una época de experimentación e innovación en la producción monetaria romana. La profunda crisis económica y la falta de recursos llevó a un fuerte deterioro en la calidad de la moneda (es decir, en la cantidad de plata en su composición) y a la producción de nuevas denominaciones. También desde el punto de vista estilístico se introdujeron novedades significativas. Dentro de esta época, se destacan por su gran calidad y originalidad las monedas del denominado “Imperio Gálico” y, sobre todo, las de su primer gobernante, Póstumo. El áureo que hoy quiero presentaros es, según creo, una de las monedas más hermosas y llamativas de toda la historia de Roma, con un retrato único por su estilo y calidad en el anverso.

Un poco de historia: la crisis del siglo III

Se conoce con el nombre de “crisis del siglo III” al período de grandes convulsiones y trastornos políticos, militares y económicos que asolaron al Imperio Romano entre los años 235 y 284 d.C. El punto más álgido de la crisis se ubica entre los años 260 y 275 d.C. en los que la misma subsistencia del Imperio se vio amenazada, al consolidarse en Oriente y Occidente gobiernos autónomos con tendencias separatistas.

El punto de partida de este proceso fue la catastrófica derrota en el año 260 d.C. del emperador Valeriano frente a los persas sasánidas en Oriente. Su ejército fue completamente aniquilado y él mismo tomado prisionero. Que el soberano de Roma cayera en manos del enemigo era un hecho inaudito en la historia del imperio que ponía claramente de manifiesto la gravedad de la crisis militar. 

En respuesta a este acontecimiento, surgieron en diversas partes del imperio usurpadores que reclamaron para sí la autoridad imperial en su región y se esforzaron por reorganizar la defensa de su territorio frente a las amenazas externas. El sucesor de Valeriano, su hijo Galieno, vio así su poder limitado a Italia, África y algunas regiones centrales.

En la Galia, un comandante militar, Marco Cassiano Latino Póstumo, fue proclamado emperador por las tropas, pero en lugar de marchar hacia Italia para adueñarse del control sobre la capital del Imperio, permaneció en su provincia reorganizando la defensa y la administración del territorio. Póstumo tuvo gran éxito en estabilizar la situación local y ello garantizó la consolidación de su régimen, que tomó el control de prácticamente todas las provincias occidentales. Se creó así un Imperio independiente con centro en la Galia pero que se presentó siempre como continuador de la tradición romana. Póstumo eligió a Colonia como su capital, formó su propia guardia pretoriana y eligió a sus propios cónsules cada año.


Las acuñaciones de Póstumo

Una de las señales más evidentes del rápido éxito de Póstumo en mejorar la situación de los territorios bajo su control es la cantidad y calidad de su producción monetaria, que supera claramente a la de Galieno en Roma. Especialmente llamativo es el nivel artístico de sus acuñaciones. Póstumo disponía, evidentemente, de los más talentosos artesanos del Imperio como grabadores de sus cuños.

Una obra maestra

El áureo que nos ocupa es, aún dentro de la producción monetaria de Póstumo, una pieza excepcional. La calidad de detalle del anverso se encuentra a la altura de lo mejor del arte numismático antiguo. El rostro del emperador nos muestra una imagen completamente realista, un gesto serio, casi adusto. Su mirada esquiva al observador para perderse en un destino lejano y parece indicar la previsión e inteligencia del soberano. La verdadera maestría del grabador se reconoce, sin embargo, en la representación de su barba y cabellos, que producen una sensación de relieve y profundidad muy pocas veces lograda en monedas antiguas. El efecto del conjunto es tan perfecto que el rostro de Póstumo da la sensación de poder moverse en cualquier momento o comenzar a hablar.

El atuendo imperial adorna la figura de Póstumo y proclama con fuerza su autoridad, reforzada por la sencilla leyenda POSTVMVS AVG. El anverso nos muestra nuevamente al soberano sentado esta vez en la silla curul del magistrado. Los motivos representados destacan la continuidad de la tradición romana en el Imperio Gálico, que es uno de los ejes ideológicos y propagandísticos del mismo.

lunes, 16 de mayo de 2011

¿Cómo saber el valor de una moneda antigua? Buscadores numismáticos online


Uno de los temas sobre los que me consultan permanentemente es cómo saber el valor de una moneda antigua. Se trata de una cuestión compleja sobre la que he escrito numerosas entradas en este blog (las encontraréis listadas al final de ésta). Hoy quiero insistir sobre una forma relativamente simple de formarse una idea del valor de una moneda (aun sin grandes conocimientos): la consulta en algunos buscadores numismáticos. Os presento aquí los mejores buscadores y un ejemplo de identificación y valuación de una moneda para que no queden dudas.

Los mejores buscadores numismáticos

Los buscadores numismáticos se han vuelto una herramienta imprescindible tanto para los coleccionistas como para los investigadores. Con el tiempo se hacen cada vez más efectivos porque incrementan sus bases de datos incorporando permanentemente los resultados de las subastas recientes. Los mejores permiten realizar búsquedas por palabras de las leyendas de las monedas, por los motivos que aparecen representados, etc. De esta manera, pueden servir para buscar referencias incluso sobre una moneda que no hemos identificado.

Existen muchos buscadores numismáticos en la web, pero no todos son iguales. Hay unos pocos que se distinguen por la cantidad de piezas incluidas en sus bases de datos y por las grandes facilidades de búsqueda que ofrecen. A mi juicio los mejores son los siguientes:

1 – acsearch
2 – wildwinds
5 – Vcoins

Podéis probar también mi buscador numismático que incluye a los anteriores (en el margen superior derecho de esta página).


Un ejemplo práctico de cómo conocer el valor de una moneda

Al inicio de esta entrada podéis ver las imágenes de una moneda cuyo valor aproximado intentaremos determinar. Aun sin saber nada de numismática podríamos con algo de trabajo transcribir las leyendas de sus caras. En el anverso encontramos: DN VALENTINI-ANVS PF AVG y en el reverso: VOT V MVLT X. No necesitamos saber lo que esto significa para usarlo como términos de búsqueda en una de las páginas mencionadas. Probemos con la primera –a mi juicio la mejor- acsearch.  Si introducimos en el cuadro de búsqueda las palabras VALENTINIANVS VOT V MVLT X obtenemos 23 resultados de monedas parecidas a la nuestra. Si nos fijamos cuidadosamente en las imágenes, podemos descartar las monedas de plata y oro que evidentemente se diferencian de la nuestra. Eso ya nos deja sólo un par de piezas. Observando con cuidado, es claro que la que más se parece a la que buscamos es la que podéis ver sobre este párrafo. Se trata, en efecto, de la misma pieza; un centenional de Valentiniano I acuñado en Sirmio en el 364 d.C. El valor por el que fue subastado el ejemplar en acsearch es de 71 dólares. Eso ya nos da una orientación. El valor de la nuestra debe estimarse algo menor porque no está en condiciones tan buenas como la que encontramos, probablemente alrededor de unos 50 dólares.

Muchos me dirán que no siempre funciona tan fácil como en este ejemplo y tienen razón. Pero he hecho muchas pruebas con estos buscadores y generalmente dan una buena orientación.

Más sobre este tema:







viernes, 13 de mayo de 2011

La historia de Roma a través de sus monedas. Sobre un pequeño gran libro de Michael Grant

Roman History from Coins: Some uses of the Imperial Coinage to the Historian

Ha llegado a mis manos un pequeño y viejo librito de Michael Grant: Roman History from Coins (Historia de Roma desde sus monedas). Comencé a leerlo sin muchas expectativas y, contra todo lo que esperaba, lo encontré excelente. Creo que es especialmente recomendable para coleccionistas que estén dejando ya de ser principiantes y quieran profundizar sus conocimientos sobre las monedas romanas de la época imperial.


¿Por qué eran bajas mis expectativas? Tengo que confesar que por prejuicio. Michael Grant (1914-2004) fue un numismático e historiador clásico inglés que durante su carrera académica comenzó a dedicarse a la escritura de libros de divulgación y tuvo con ellos un enorme éxito de ventas, suficiente por lo menos para retirarse a vivir en una lujosa villa de la Toscana. Sumamente prolífico, Grant escribió alrededor de unos 50 libros que fueron recibidos con entusiasmo por el público en general pero valorados con cierta desconfianza por los especialistas. Como no había leído ninguna de sus obras, creía que se trataba sólo de un vulgarizador que había escrito mucho porque hacía así un buen negocio.

Tras leer este libro, veo que estaba equivocado. Presenta una síntesis magistral que introduce a un tema complejo sin caer en simplificaciones. La numismática era, sin duda, una de las fortalezas de Grant. Su dominio del tema es cabal y a ello se suma una gran claridad expositiva que le permite explicar de forma sencilla temas complejos. Especialmente valiosa es su discusión del uso de las monedas como medio de propagar una imagen positiva del emperador.

Otra virtud del libro es su brevedad. En tan sólo 95 páginas, Grant domina sus temas y se las ingenia para transmitir una gran cantidad de conocimientos al lector. Una serie de láminas acompañan el texto ilustrando las monedas citadas como ejemplos.

Michael Grant fue un gran coleccionista de monedas. Su colección, de unas 700 piezas, se encuentra actualmente en un museo de Cambridge, al que él la legó tras su muerte. Creo que eso enriquece este libro. Su pasión por las monedas puede reconocerse en cada página.

A pesar de que fue publicado en 1968, el libro puede adquirirse en Amazon (19.99 $) y otras tiendas online porque, dada su popularidad, la Cambridge University Press lo reimprime permanentemente. Lamentablemente, no conozco traducción española (¿alguien sabe si la hay?). De todos modos el inglés de Grant es bastante sencillo y creo que puede ser accesible aun para aquellos que tengan un dominio básico – medio de ese idioma.

martes, 10 de mayo de 2011

El mayor escándalo con monedas falsas en subastas: los dracmas de Apolonia

Hemos discutido en las últimas entradas de este blog sobre el decadracma ateniense de la Gemini VIII cuya autenticidad ha sido puesta en duda. Un caso sumamente preocupante porque prueba que monedas falsas pueden llegar a introducirse hasta en las subastas organizadas por las casas más prestigiosas del mundo. Sin embargo, si lo comparamos con otras subastas de monedas falsas del pasado, creo que se ha tratado de un suceso que, si bien puede dañar la reputación de los organizadores, ha sido bastante trivial. En efecto, ha habido casos mucho más serios, como la subasta de miles de falsos dracmas de Apolonia en los encuentros de la Convención Numismática de Nueva York de los años 1988 y 1999.

La convención numismática de Nueva York del año 1988

En las subastas de la convención, un intermediario puso a la venta más de mil ejemplares de dracmas de la polis griega de Apolonia, ubicada en las costas del mar negro. Se trata de piezas sumamente interesantes, como podéis ver en las imágenes que acompañan esta entrada. La Gorgona de estas monedas es un motivo que siempre ha atraído a los coleccionistas. Muchos comerciantes compraron y revendieron esas monedas, pero pronto surgieron cuestionamientos sobre su autenticidad. La mayoría de los compradores recibió rápidamente un reembolso, pero a pesar de que algunos de los mayores especialistas del mundo como Wayne Sayles (autor del clásico libro sobre detección de monedas falsas: Classical Deceptions) afirmaron la falsedad de estas piezas, hubo también muchos defensores. En particular, la casa de subastas Heritage (sí, la misma que co-organizó la subasta del decadracma ateniense), sostuvo por bastante tiempo que se trataba de piezas auténticas, diciendo que había llevado a cabo tests químicos de composición metálica que lo probaban. Su postura no debe sorprender, pues había comprado la mayoría de estas monedas.

Los dracmas fueron finalmente expuestos más allá de toda duda como falsificaciones cuando se descubrieron conexiones entre sus cuños y otros utilizados en la producción de réplicas en venta en el Museo Histórico Nacional de Bulgaria. Las monedas no fueron confiscadas, sino devueltas al intermediario que originalmente las había puesto en venta y gran parte de ellas ingreso al mercado siendo nuevamente vendidas como si fueran auténticas.

La convención numismática de Nueva York del año 1999

Uno podría pensar que tras los sucesos del año 88 todas las casas de subastas habrían aprendido la lección y que algo semejante no hubiera podido ocurrir nuevamente. Pero él que pensara así se equivocaría rotundamente. Tan sólo 11 años después de lo relatado, otra vez fueron introducidas monedas falsas en las subastas de la Convención Numismática de Nueva York. Peor aún, otra vez se trataba de dracmas de Apolonia. Esta vez, las monedas fueran descubiertas rápidamente y no hubo mucho debate al respecto. Sin embargo, por segunda vez las piezas no fueron confiscadas y muchas de ellas entraron al mercado. Algunas de estas monedas pueden verse todavía con frecuencia en subastas de Ebay. El mercado de los dracmas de Apolonia ha quedado, en consecuencia, prácticamente arruinado. Un porcentaje importante de los dracmas en circulación siguen todavía hoy siendo falsos. Por ello, nadie que no sea un experto puede adquirir una de esas monedas con seguridad.

Hace un tiempo afirmaba en este blog que las monedas falsas son un resultado inevitable de la difusión del coleccionismo. Creo que la presente historia lo prueba más allá de dudas. También prueba que las casas de subastas no siempre aprenden de sus errores, por lo que el coleccionista sólo puede defenderse ampliando sus propios conocimientos.

Nota: la fuente para esta entrada es la excelente página de Reid Goldsborough. Yo ofrezco aquí sólo una síntesis de la misma.

viernes, 6 de mayo de 2011

Más sobre el decadracma de la Gemini VIII

Escribo este blog en los breves minutos de tiempo robados a mis ocupaciones académicas, por lo que muchas veces no me es posible responder en forma adecuada a los comentarios de los lectores, pero leo y disfruto todo lo que ellos me aportan. De hecho, creo que una de las mayores satisfacciones de mi humilde blog es contar con lectores inteligentes, críticos y con grandes conocimientos numismáticos. Algunos de ellos tienen, a su vez, excelentes páginas propias como Adolfo, Rubén y Carlos. Precisamente, Carlos ha escrito un extenso comentario a mi entrada sobre el decadracma de la Gemini VIII retirado de la subasta por dudas sobre su autenticidad. Yo he seguido indagando sobre el tema y los argumentos de Carlos me han impulsado a presentaros esta entrada ampliando mis reflexiones sobre lo sucedido.

Los decadracmas atenienses y el Dr. Wolfgang Fischer-Bossert

Los decadracmas griegos se encuentran entre las monedas antiguas más grandes, raras e interesantes, por lo que pueden alcanzar precios muy elevados. De entre ellos, los decadracmas atenienses son las verdaderas estrellas de la numismática antigua, pues suman a todo lo dicho un gran interés histórico. Son, además, particularmente raros, conociéndose hoy en día unos 40 ejemplares. Una docena de ellos fue descubierta en Turquía y confiscada por el gobierno de ese país y no son accesibles a los investigadores. Todo ello hace que estas monedas puedan alcanzar valores enormes. De ser auténtico, el decadracma de la Gemini VIII bien podría, por ejemplo, alcanzar un valor cercano al millón de dólares en subasta.
Decadracma auténtico - anverso

Lo dicho hace entender que los decadracmas atenienses hayan sido blancos especialmente atractivos para los falsificadores. Ya ha habido casos de decadracmas falsos incluidos en importantes subastas. La aparición del ejemplar presentado para la Gemini VIII (producido con un cuño desconocido y con una historia algo extraña sobre su origen) debería, en consecuencia, haber despertado a priori algunas sospechas. Conforme pasan los días y reflexiono sobre el tema, mis dudas sobre esta moneda crecen y cada vez creo menos probable que veamos su autenticidad rehabilitada.

Pero es muy fácil ser sabio después de que otros ya han señalado el problema. Confieso que, como decía en la entrada anterior, yo no tuve ni sombra de duda sobre la autenticidad de esta pieza, pues creía que la autoridad de Harlan Berk, director y propietario de la casa de subastas Gemini (y autor de uno de mis libros favoritos), era suficiente para garantizarla. Además, Gemini había recurrido para evaluar esta pieza al Dr. Wolfgang Fischer-Bossert un académico independiente alemán que es un especialista reconocido internacionalmente sobre decadracmas atenienses, autor del libro, The Athenian Decadrachm. Fischer-Bossert se explaya en el catálogo de la Gemini VIII elogiando la calidad e importancia del ejemplar ofrecido al público y lo utiliza incluso para fundamentar algunas de sus teorías sobre la fabricación de los cuños con que fueron producidas estas monedas.
Decadracma auténtico - reverso

Carlos me dice en su comentario que considera al director de Gemini, Harlan Berk, en mayor medida responsable de este bochornoso suceso que al Dr. Fischer-Bossert. Entiendo su punto de vista, pero creo que la reputación de Fischer-Bossert también saldrá fuertemente dañada de este episodio.

Conclusiones y más preguntas

Personalmente, creo que la conclusión o lección a extraer sobre este episodio es que la confianza en la “autoridad” es peligrosa en la numismática como en cualquier otro campo, porque tiende a hacernos dejar de lado el examen crítico y racional de los hechos y argumentos.

Finalmente, si este decadracma es realmente falso, la pregunta que surge es la de quién lo fabricó. Probablemente nunca sepamos la respuesta pero coincido con Carlos en que la excepcional calidad de este trabajo recuerda a los maestros búlgaros del conocido como “estudio de Lipanoff”.

martes, 3 de mayo de 2011

Otro fantástico medallón del tesoro de Beaurains

Ya he escrito en este blog sobre el sensacional hallazgo de un enorme tesoro de joyas y monedas romanas realizado el 21 de septiembre de 1922 en Beaurains (Pas-de-Calais), en Francia. Los descubridores ocultaron el hallazgo y vendieron parte del mismo en el mercado negro y parece, incluso, que fundieron algunas piezas. (Leer más sobre el tesoro de Beaurains). De lo recuperado del tesoro se destacan 30 masivos medallones de oro. El más famoso de ellos es el célebre medallón de Constancio Cloro conocido como el “medallón de Arras”. Menos conocido pero a mi juicio no menos espectacular es el que quiero presentaros en esta entrada.
El medallón de los tetrarcas

Al igual que el medallón de Arras, el que os presento es un múltiplo de 10 áureos con un peso de algo más de 55 gramos. Se trata de una verdadera obra maestra de la propaganda política de la tetrarquía. Fue acuñado en el año 294 para celebrar la introducción de este nuevo sistema político hecha por Diocleciano como intento de solucionar las recurrentes crisis originadas por las usurpaciones militares del trono en las décadas anteriores.

Diocleciano había llegado al poder en el 284 y había tenido éxito en poner fin a décadas de inestabilidad política y militar en el Imperio Romano. También fue un gran reformador, que creía que el imperio era demasiado grande para ser regido por un solo gobernante. En consecuencia, dividió el territorio del mismo en dos mitades, y nombró a Maximiano como emperador para gobernar con el título de Augusto en el oeste, mientras que él lo hacía como Augusto en el este. Dos emperadores subordinados fueron nombrados con el título de César para asistir a cada Augusto: Galerio y Constancio Cloro.

El medallón muestra en sus dos caras los bustos de los cuatro emperadores de la tetrarquía. Las dos parejas de un Augusto y un César que regían cada mitad del imperio: Diocleciano y Galerio en el anverso y Maximiano y Constancio Cloro en el reverso. Con gran detalle se representan en cada caso los símbolos del poder imperial, las coronas de laureles, las corazas y los mantos de púrpura. Se trata, sin duda, de un cabal ejemplo de la ideología de la tetrarquía y del esfuerzo de Diocleciano por establecer y consolidar este sistema político de múltiples emperadores aliados.

Con el objeto de difundir el ideal de la concordia entre los emperadores, que es uno de los componentes ideológicos centrales del nuevo régimen, se ha sacrificado en este medallón uno de los principios más comunes de las acuñaciones imperiales romanas: la representación de los retratos imperiales en una cara (el anverso) y la de diversos motivos propagandísticos en la otra (el reverso). En este medallón, anverso y reverso se vuelven casi idénticos como una forma de señalar la igualdad de rango entre ambas parejas de emperadores, y ello la hace una pieza sumamente original.

Este medallón forma parte actualmente de la colección de la American Numismatic Society y su valor es incalculable.