martes, 29 de noviembre de 2011

Subastarán uno de los mejores contorniatos conocidos

Sigo ocupado con los contorniatos. Durante este mes he estado trabajando con el libro de Peter Franz Mittag, Alte Kopfe in neuen Handen: Urheber und Funktion der Kontorniaten, un trabajo fundamental que propuso una nueva interpretación de estas enigmáticas piezas. Espero poder sintetizar sus ideas principales en una entrada futura.

Concentrado en los contorniatos, no puedo dejar de compartir con vosotros esta noticia: subastarán en la TritónXV (Lote 1569) uno de los ejemplares más finos de estos medallones, cuya imagen encabeza esta entrada. Es una pieza hermosa de finales del siglo IV d.C. (38mm, 30.08 gr.) con una pátina especialmente atractiva. Es el nr. 484 en el catálogo de Alföldy, y se encuentra en excelente estado de conservación (EF). En la última década esta pieza ya fue subastada nada menos que por Numismatica Genevensis (2 Diciembre de 2008 - lote 341) y por Numismatica Ars Classica (25 de Junio de 2003 - lote 615).

Como señalé en otra entrada, muchos temas se reflejan en los motivos de los contorniatos, pero uno de los más frecuentes son las carreras de carros del circo romano y, especialmente, los aurigas, las grandes estrellas deportivas de la Antigüedad tardía. 

En el reverso de esta notable podemos ver a uno de ellos, vestido con su típico traje de montar, con las riendas de un caballo -que se encuentra detrás- en la mano izquierda y una corona de laurel y un acicate en la derecha. Su casco puede reconocerse detrás en el campo superior. En el reverso se muestra al mismo auriga victorioso sosteniendo una corona de laurel, y una rama de palma. El carro se representa frontalmente con los caballos divididos a cada lado, que es la forma frecuente en el período. Los mismos tienen ramas de palma sobre sus cabezas que los señalan como vencedores.

El valor estimado es de 50.000 dólares.

jueves, 24 de noviembre de 2011

Las colecciones numismáticas más importantes del mundo

Las colecciones numismáticas más importantes del mundo tienen todas una historia semejante.

Fue durante el siglo XV, por la difusión del humanismo renacentista, que algunos príncipes y patricios italianos reunieron las primeras grandes colecciones de monedas antiguas de las que tenemos noticia. Durante los siglos siguientes, la práctica se difundió entre la mayoría de reyes y gobernantes de Europa y, con el paso del tiempo, esas colecciones fueron heredadas por los estados modernos. Durante el siglo XIX,  se consolidaron las grandes colecciones públicas y se transformaron en verdaderos gabinetes numismáticos que funcionarían como centros de investigación dedicados a la catalogación de sus enormes posesiones de monedas antiguas. Fuera de Europa, muchos países (especialmente EE. UU.) comenzaron a imitar esos desarrollos y a establecer sus propias colecciones públicas.

Entre las más importantes del mundo se encuentran las siguientes:

Colección Numismática del Museo Británico: En las primeras décadas del siglo XIX empieza a consolidarse la colección de monedas antiguas del British Museum, que transformará a esa institución en uno de los gabinetes numismáticos más importantes del mundo. En la actualidad el departamento de monedas y medallas posee más de un millón de piezas procedentes de todo el mundo, entre las que se destaca la sección de monedas griegas y romanas.

La colección de la American Numismatic Society pertenece al estado de Nueva York. Cuenta con 800.000 piezas, incluyendo monedas de todas las épocas y regiones del mundo, en su mayoría provenientes de donaciones de grandes coleccionistas norteamericanos.   La colección es particularmente fuerte en moneda griega (especialmente del período helenístico), en moneda romana de la república, en moneda  islámica, y en moneda china. En las últimas décadas se ha desarrollado mucho la sección de moneda de América latina y de EE.UU.  La institución posee, además, una de las mejores bibliotecas numismáticas del mundo con más de 100.000 títulos.

Gabinete de medallas de la biblioteca nacional de Francia (Département des monnaies, médailles et antiques de la Bibliothèque nationale): posee una colección de 520.000 monedas y medallas, especialmente fuerte en lo que se refiere a la moneda grecorromana, con alrededor de 225.000 ejemplares. El núcleo de la colección actual deriva de las colecciones privadas de los reyes de Francia que fueron transformadas en bienes públicos tras la Revolución francesa a fines del siglo XVIII. Durante el siglo XIX la colección creció en forma significativa por donaciones privadas. La colección sería todavía más impresionante si en el año 1831 no hubiera sufrido por un robo una pérdidairreparable de algunos de sus ejemplares más preciados.

Gabinete Numismático del Museo de Historia del Arte de Viena. Posee más de 700.000 piezas entre monedas, medallas, papel moneda y otros objetos relacionados. 2.000 de las piezas más distinguidas forman parte de la exposición permanente del Museo de Historia del Arte de Viena. El núcleo del gabinete deriva de la colección de monedas de los emperadores Asburgo. El más famoso de los directores del gabinete fue Joseph Hilarius Eckhel en el siglo XVIII, quien con su tratado Doctrina Nummorum Veterum fue el fundador de la numismática científica moderna.

Gabinete Numismático del Museo Bode de Berlin. Posee más de 500.000 piezas. La colección es especialmente interesante tanto por contar con numerosas piezas únicas, como por lo completo de sus series. Su inventario incluye más de 102.000 monedas griegas y 50.000 romanas, más 160.000 europeas de la Edad Media y los tiempos modernos y 35.000 orientales islámicas. También deben ser destacados los más de 25.000 medallones modernos, sobre todo de los siglos XV al XVII.

La colección numismática Nacional de Estados Unidos en el SmithsonianMuseum:  es probablemente la más grande del mundo.  Incluye aproximadamente 1.600.000 objetos. Hay más de 450.000 monedas, medallas y condecoraciones y 1.100.000 piezas de papel moneda. Contiene muchos ejemplares de excepcional rareza en  monedas y billetes, desde las primeras monedas creadas hace 2.700 años hasta las últimas innovaciones en el intercambio monetario electrónico. Cuenta también una colección muy completa de objetos pseudo monetarios utilizados por pueblos primitivos, como cuentas, conchas, etc..

Ninguna otra colección en el mundo puede competir con las nombradas en su aspiración a universalidad, pero quiero mencionar tres colecciones más, notables por otras razones.

En primer lugar dos que a pesar de ser reducidas se distinguen por ser muy especializadas y poder competir en su área con las más grandes:

Colección de moneda islámica de la Universidad de Tübingen. He escrito con frecuencia en este blos sobre esta universidad, pues en ella realice mis estudios de doctorado. Cuenta con una importante colección de numismática clásica, pero tiene una de las mejores del mundo en el ámbito de la moneda islámica con 65.000 piezas. Esa colección es la base para la publicación del Sylloge Nummorum Arabicorum de Tübingen.

Colección de moneda Bizantina del Instituto Dumbarton Oaks de la Universidad de Harvard. Este instituto tiene una colección de 12.000 monedas bizantinas de la que se ha publicado un exquisito catálogo en 5 volúmenes.

Finalmente, una de las colecciones que a pesar de su importancia permanece prácticamente desconocida en el mundo. La República Argentina cuenta con una de las colecciones numismáticas más importantes fuera de Europa y Estados Unidos albergada actualmente en el Museo Histórico Nacional. Su origen se remonta a la presidencia de Bernandino Rivadavia, más concretamente al año 1823, en el que llegó al país la colección de moneda grecorromana adquirida al diplomático francés Luis César Dufresne de Saint León y que había pertenecido antes al padre Cassone, quien había sido guardián del Gabinete de Medallas del Vaticano. La colección crecería con compras posteriores, pero lamentablemente nunca ha sido catalogada en forma adecuada ni es accesible al público o a los investigadores.

miércoles, 16 de noviembre de 2011

Nuevo manual de numismática griega y romana – The Oxford Handbook of Greek & Roman Coinage


En febrero del año próximo aparecerá un libro que ya ha generado gran expectativa entre los aficionados y estudiosos de la nusmismática clásica, The Oxford Handbook of Greek and Roman Coinage. Otro volumen de la prestigiosa serie de manuales de la editorial de la universidad de Oxford que ha reunido a un extraordinario elenco internacional de especialistas para tratar en algo menos de 800 páginas los temas más importantes relacionados con las monedas griegas y romanas.

Como señala el texto promocional de la editorial, existe una gran brecha en la bibliografía sobre  numismática antigua entre las introducciones destinadas a coleccionistas y los estudios especializados para numismáticos. De hecho, no hay casi textos de calidad científica que sean también fácilmente accesibles a la comunidad académica en general o al aficionado. El manual de Oxford puede contribuir a llenar ese vacío proporcionando una visión general y accesible sin sacrificar rigurosidad.

La editorial presenta en su página el índice del volumen. El manual comienza con una introducción general del editor William E. Metcalf –curador de la colección numismática de la Universidad de Yale. Los siguientes treinta y tres capítulos, todos escritos por un grupo internacional de distinguidos académicos, cubren una vasta geografía y cronología, comenzando con las primeras monedas acuñadas en Asia Menor en el siglo VII a. C. y continuando hasta la transformación de la moneda en el Bajo Imperio Romano. Entre los colaboradores se destacan, por mencionar sólo algunos, Andrew Burnett, Director del Museo Británico, y Reinhard Wolters, hasta hace poco profesor de numismática en Tübingen –donde tuve el gusto de conocerlo- y ahora en la Universidad de Viena.

Además de proporcionar los antecedentes esenciales y cuestiones actuales de investigación de cada uno de los períodos y culturas principales, el manual también incluye artículos sobre la aplicación de la evidencia numismática a las disciplinas de la arqueología, la historia económica, historia del arte y la historia antigua. El Manual de Oxford será seguramente un recurso indispensable para los estudiosos del mundo clásico, así como una referencia estimulante para los coleccionistas y lectores interesados. 

Sólo nos queda esperar ansiosos su aparición.

jueves, 10 de noviembre de 2011

¿Por qué acuñaban medallones los emperadores romanos?

Medallón de Bronce - Nerón (64.81gr.) 65 d.C.

Quienes siguen este blog saben que los medallones romanos son uno de mis temas favoritos, pero nunca había ofrecido una presentación general de este género numismático. Esta entrada es un esfuerzo por llenar ese vacío.

Definición y características generales

Normalmente, en la numismática romana se define a los medallones como acuñaciones con características semejantes a las monedas, producidas en cecas oficiales del imperio pero cuyo peso y demás características no se corresponden con el de ninguna de las denominaciones habituales del sistema monetario vigente. Durante el Alto y el Bajo Imperio Romano los emperadores acuñaron decenas de miles de medallones, tanto de metales bajos como preciosos.
Medallón de Bronce - Adriano (29.39 gr.) 129 d.C.

La mayoría de los medallones romanos son de tamaño mayor que las monedas habituales, por lo que otorgaban amplio espacio para que los grabadores desarrollaran su talento en sus motivos. Los medallones eran, además, piezas especiales y se ponía mucho cuidado en su diseño y producción, por lo que representan lo más logrado del arte numismático romano.

Por la gran calidad de sus motivos y por su relevancia histórica, los medallones son muy codiciados por los coleccionistas. Como fueron producidos en series mucho más reducidas que cualquier moneda, su rareza es extrema.  Por todas estas razones, pueden alcanzar valores espectaculares.

¿Por qué fueron acuñados?

Durante los dos primeros siglos del Imperio los medallones son acuñados en bronze y, con menor frecuencia, oricalco. Ya durante el reinado del primer emperador, Augusto, se produjeron algunos medallones, pero sólo raramente. Es recién durante el reinado de Nerón que encontramos más ejemplares, producidos en muchos casos con los mismos cuños utilizados para producir Sestercios (véase el ejemplar ilustrado al principio de esta entrada).
Medallón de Bronce - Cómodo (60 gr.) 189 d.C.

A partir del reinado de Adriano encontramos medallones en cantidades significativas y producidos con gran calidad. Los emperadores antoninos continuarán su ejemplo y será durante el reinado de Cómodo que se llegará a un pico de calidad (véase el ejemplar ilustrado en esta entrada). Durante todo este período los medallones fueron acuñados para ser distribuidos como regalos entre círculos de amigos y funcionarios en el entorno del emperador en ocasiones solemnes. No se trataba de presentes de gran valor material –recordemos que eran acuñados en bronce- pero de enorme valor simbólico, pues señalizaban para su poseedor de manera visible la cercanía y la confianza del emperador.

En muchas ocasiones, los medallones eran producidos por algunas ciudades como recordatorios para ocasiones excepcionales, como una visita imperial.
Medallón de oro- Constancio Cloro (26.95 gr.) 295-296 d.C.

Durante el siglo III, las características de los medallones cambian radicalmente. Si bien todavía se seguirán acuñando medallones de bronce, empiezan ahora a producirse grandes medallones de oro -y, en menor medida, plata- de gran valor material. El objetivo con el que estas piezas se producen es el mismo, entregarlas como regalos, sólo que cada vez más son los altos funcionarios y oficiales militares los destinatarios. Por otra parte, si el valor simbólico de los medallones sigue intacto, su valor material es indiscutiblemente cada vez una parte más importante de su significado. Ello puede reconocerse sobre todo en el siglo IV, en el que los medallones se acuñan como múltiplos del sólido, la denominación de oro del período.
Medallón de oro con soporte para colgante- Constancio II (9.73 gr.) 353-354 d.C.

Durante el siglo IV, la posesión de un medallón señala la pertenencia a la elite militar y burocrática del Imperio y la cercanía con el poder imperial. Es por ello que encontramos tantos medallones adaptados para ser usados como colgantes. Cumplían, de esta forma, casi la función de una condecoración.

viernes, 4 de noviembre de 2011

Más sobre la moneda de oro más grande del mundo

La semana pasada os presenté un vídeo sobre la producción de una monedade oro de una tonelada por la casa de la moneda de Perth en Australia, una pieza que marcó un nuevo record como la moneda más grande del mundo.  Hoy os traigo algo más de información e imágenes para complementar lo dicho.

Esta moneda fue concebida como la insignia para la serie de monedas de oro Kangaroo producida por la casa de la moneda de Perth para inversores de todo el mundo. El diseño de la pieza estuvo en mano del Dr Stuart Devlin, orfebre y joyero de la reina de Inglaterra Isabel II que como soberana real de Australia se encuentra representada en el anverso.

Como todos sabemos, el oro es un metal muy pesado, de tal modo que con tan sólo 80 cm de diámetro y 12 de espesor esta moneda alcanza la tonelada. Si bien no tiene el excepcional nivel de pureza de la Maple Leaf,  esta moneda alcanza un grado del 99.99%.
La Kangaroo coin es reconocida como circulante de curso legal por el gobierno de Australia, con un valor nominal de un millón de dólares australianos, es decir, poco más de un millón de dólares americanos. Sin embargo, este valor nominal es superado ampliamente por el valor de mercado de su contenido de oro, que superaría hoy los 56 millones de esa última moneda.

La casa de la moneda de Perth ha lanzado un sitio web especial sobre esta excepcional moneda. En el mismo podréis encontrar numerosas imágenes e información adicional.