viernes, 27 de enero de 2012

Subastarán la mejor colección de moneda del antiguo Israel del mundo, the Shoshana Collection



En una subasta a realizarse en Nueva York los días 8 y 9 de marzo de este año, Heritage pondrá a la venta la que es sin duda la más espectacular colección privada de moneda hebrea antigua del mundo: The Shoshana Collection. La misma abarca un período de unos 1.100 años, entre aproximadamente el 500 a.C. y el 600 d.C. e incluye ejemplares en excelentes condiciones de casi todas las monedas acuñadas en ese período en Israel y también de aquellas de otros pueblos estrechamente ligados por diversos motivos con la historia judía.

La colección contiene una amplia selección de bronces acuñados por las dinastías asmonea y herodiana, incluyendo muchas piezas de gran rareza. Las verdaderas estrellas de la colección son, sin embargo, dos monedas acuñadas durante la guerra judía de los años 66-73 de nuestra era: un prototipo de siclo (shekel) del año 1 (del que sólo se conocen dos ejemplares – imagen que acompaña el texto) y un cuarto  de siclo (shekel) de plata también del año 1 (dos ejemplares conocidos). Ambas piezas tienen un destacado pedigrí, pues formaron parte de la mítica colección de Abraham Bromberg subastada en Zúrich en 1991 y 1992. Sin duda alcanzarán valores extraordinarios.

Además de esos tesoros excepcionales, la colección tiene ejemplares de excelente calidad de todos los tipos significativos de monedas acuñadas por Vespasiano y Tito en conmemoración de su victoria en la guerra contra los judíos. También encontramos una amplia oferta de monedas de la sublevación de Bar Kojba, que contiene ejemplos de casi todas las combinaciones de cuños conocidas.

En conclusión, una subasta que habrá que seguir con atención y que probablemente marque nuevos records de valor.

martes, 24 de enero de 2012

Philip Grierson (1910-2006) – Maestro de la numismática medieval

Hace algunas semanas que dedico el poco tiempo que tengo disponible para este blog a algunas lecturas de numismática medieval, particularmente a algunos escritos de Philip Grierson, por lo que me pareció oportuno presentar esta pequeña reseña de su carrera y contribuciones.

Philip Grierson, fue un historiador y numismático británico, profesor de numismática en la Universidad de Cambridge durante más de setenta años. Durante su muy larga y prolífica carrera académica, construyó la colección más importante y representativa de monedas medievales de todo el mundo, y escribió muy extensamente sobre el tema, contribuyendo considerablemente a difundir el interés por la numismática medieval.

De académico a coleccionista

Grierson empezó a interesarse por las monedas bizantinas a consecuencia de sus estudios históricos. Sus primeras compras (en el año 1944) sólo tuvieron por objeto conseguir algunas monedas para mostrarlas a los estudiantes en sus lecciones de historia.  Pero Grierson pronto se contagió de la pasión del coleccionismo y al final del año siguiente, había  reunido ya 1.500 monedas. En 1946 tenía 3.500. Con el paso de los años, su colección llegaría a incluir más de 20.000 ejemplares, con un valor total de varios millones de libras y llegando a ser la más representativa de la Europa medieval en el mundo.

Tras su muerte, Grierson donó su colección al Museo Fitzwilliam de la universidad de Cambridge, donde todavía se conserva junto con su enorme biblioteca numismática.

Monedas de la colección de Philip Grierson

Como reunir una colección millonaria sin tener millones

Grierson no era especialmente rico, pero logró reunir su colección invirtiendo toda la herencia de su familia (que era acomodada pero no especialmente adinerada) y gran parte de su salario como profesor universitario y académico en la compra de monedas. Tuvo, además, la suerte de comenzar a coleccionar en un momento fortuito, cuando los comerciantes numismáticos de Londres estaban inundados de material de la enorme colección de Lord Grantley, una aristócrata inglés que había sido un gran coleccionista y había fallecido en 1943. Grierson aprovechó también los bajos precios imperantes durante la Segunda Guerra Mundial, ya que los comerciantes de monedas londinenses no contaban casi con compradores de la Europa continental y eso ayudaba a mantener bajos los precios. Grierson fue un comprador cuidadoso, pero también podía gastar grandes cantidades por alguna moneda en particular, como por su famoso denario con el retrato de Carlomagno.


De coleccionista a académico

El estudio de su propia colección transformó a Grierson en uno de los mayores especialistas mundiales en la numismática medieval y bizantina, temas sobre los que redactó centenares de contribuciones.

En 1982, Grierson reunió fondos para comenzar un proyecto destinado a la publicación, por la universidad de Cambridge, de un catálogo académico de su colección en varios volúmenes titulado Medieval European Coinage (MEC). El mismo llegaría a ser un equivalente del RIC (Roman Imperial Coinage) para la Edad Media. El primer volumen apareció en 1986 bajo su dirección, y examinó las monedas de todos los  países de Europa occidental hasta el siglo décimo. Sigue siendo el catálogo estándar para el estudio de las monedas de la época.

Otra de las grandes contribuciones de Grierson fue su volumen sobre la historia de la moneda bizantina, todavía hoy indispensable.

lunes, 23 de enero de 2012

Monedas antiguas también en Google+


Hace ya tiempo que este blog tiene su propia página de Facebook. La inicié como experimento y creo que los resultados han sido muy positivos. Falta poco para llegar a los 300 seguidores y se ha transformado en un espacio ideal para dialogar cono vosotros y conocer mejor vuestras opiniones y preferencias. Motivado por ese resultado, hace ya unos días he creado también una página de Google+ para Monedas Antiguas esperando que sirva como otro canal más para poder entrar en contacto con vosotros y compartir sobre nuestra pasión común, la numismática. Espero veros por allí!!

viernes, 20 de enero de 2012

¿Cuánto debe valer una moneda? El debate por el estater de Panticapea


Ya he escrito mucho en este blog sobre el estater de Panticapea que fue subastado a principios de mes por 3.250.000 dólares y no creí tener ya nada más que decir al respecto. Sin embargo, para mi sorpresa, he visto en la editorial de Coinsweekly un debate sobre si es aceptable que una moneda antigua alcance un valor tan alto. El debate tiene un pobre tinte moralista y me sorprende el completo desconocimiento de los factores que están afectando al mercado numismático desde hace ya varios años. Por todo ello, me sentí forzado a escribir una vez más sobre el tema.

La postura del editorial de coinsweekly

Podéis encontrar el artículo completo aquí, pero para beneficio de los que no leen inglés os dejo una traducción personal del pasaje más jugoso:

¿Cuál será el verdadero valor de nuestro dinero, si alguien gasta tal suma en unos pocos gramos de oro antiguo? Si hubiera invertido el dinero con sensatez en nuestra vida económica en vez de comprar un objeto para acaparamiento, el comprador podría haber dado un futuro económico a muchos empleados.

Al hablar de inversión, no pienso realmente en especulación con acciones para obtener una ganancia alta. Las sociedades anónimas fueron creadas para financiar a las empresas, que requieren más dinero del que una familia puede recaudar. El mercado de valores dominado por los especuladores es una parodia del concepto original. Y 3,25 millones de dólares son la parodia del precio de una moneda antigua. Ningún verdadero coleccionista pagaría tanto. Él sabría que simplemente no hay moneda antigua en el mundo que valga tanto dinero.

Mi postura: Dejemos de lado la indignación y esforcémonos por comprender la tendencia del mercado

No puedo estar más en desacuerdo con el punto de vista de coinsweekly. ¿Quién puede determinar a partir de qué cifra se excede el límite apropiado para el valor de una moneda antigua? ¿Si se hubieran pagado 1.000,  100.000 o 1.000.000 de dólares menos el valor sería adecuado? Hace mucho tiempo que el mercado numismático viene emitiendo señales que indicaban que veríamos cifras de este tipo en las subastas más importantes y, no quiero presumir, pero yo ya lo había anunciado en este blog. Lo importante es comprender por qué se alcanzó ese valor. Más allá de los aspectos coyunturales de la subasta que comentaba en esta entrada, es importante entender los factores profundos.

En primer lugar la calidad de la pieza. El estater de Panticapea es una pieza excepcional con un potencial indudable para establecer records en cualquier subasta en la que salga a la venta, pues descolla en los 10 factores principales que afectan el valor de una moneda antigua.

Por otra parte, ocurre en el mercado numismático lo mismo que sucede en el de las obras de arte o las antigüedades en general. La debilidad del dólar y el euro, la gran liquidez global por los programas anticrisis y la falta de otros destinos de inversión seguros o atractivos impulsan los precios hacia arriba. Creo que todavía sigue siendo cierto lo que escribí hace ya casi un año:

Entre otros factores, dos grandes causas explican esa tendencia [alcista], la permanente difusión del interés por el coleccionismo de monedas y la gran liquidez en el mercado financiero mundial. Dentro de ese marco, veremos a algunas piezas notables romper todos los pronósticos y alcanzar precios espectaculares. Es sólo una hipótesis, pero creo que lo que está detrás de este fenómeno puntual es la llegada de capitales de inversión al mercado de monedas. Esos capitales buscan en ellas una protección de valor en tiempos de incertidumbre monetaria y riesgos de devaluación creciente de las principales divisas internacionales.

¿Qué opináis vosotros?

lunes, 16 de enero de 2012

La mejor moneda acuñada en 2010 según Krause Publications


Dejo un poco de lado el tema central de este blog para ocuparme de una moneda contemporánea. La encontré tan llamativa que no pude resistirme a escribir sobre ella.

La editorial Krause Publications eligió a la moneda de dos nuevos shéquels del Banco de Israel como la mejor acuñada en el año 2010. Esta moneda de plata fue escogida entre las 10 ganadoras de las categorías individuales por un panel internacional de expertos numismáticos, tal como Krause Publications hace todos los años.

Una de las primeras características llamativas de esta moneda es su carácter multilingüe. En el reverso encontramos el valor nominal expresado en hebreo y en Inglés, el emblema del Estado de Israel, en hebreo, inglés y árabe, el año de acuñación,  y el versículo "Jonás en el vientre del pez," (Jonás 2:1) en los tres idiomas. En la parte inferior del campo vemos a Jonás orando. El anverso representa al profeta en el vientre de la ballena con un diseño minimalista y curvilíneo que recuerda al círculo del Ying-Yang antes que a un motivo bíblico.

Personalmente, la encuentro muy original y atractiva, aunque reconozco que no será probablemente del gusto de todos. ¿Qué opináis vosotros?

jueves, 12 de enero de 2012

La moneda antigua más valiosa del mundo (más sobre la subasta de la colección Próspero)

El estater de Panticapea subastado la semana pasada en Nueva York por 3.250.000 dólares como parte de la colección Próspero tiene el nuevo record como la moneda griega antigua más valiosa del mundo. ¿Por qué alcanzó una cifra tan superior a la estimación previa de los organizadores (que era de 650.000 dólares)? Con el paso de los días ha comenzado a circular más información sobre el desarrollo de la subasta y ello puede contribuir a una respuesta.

Una verdadera batalla

Los 642 lotes de la colección encontraron compradores. Un dato significativo, pues habla del gran interés de los coleccionistas en todas las piezas ofrecidas. No sorprende, entonces, que los organizadores recaudaran más de 25 millones de dólares en total.

Uno de los factores que explican los altos valores conseguidos es que la mayoría de lotes fueron muy disputados, con varios interesados pujando decididamente por obtener cada pieza. Según refieren algunos presentes, en el caso del estater de Panticapea (lote 213), se desarrolló una verdadera batalla. En el inicio, las ofertas llovieron superando rápidamente el valor estimado, pero a medida que el precio subía, la mayoría de los interesados abandonaron la puja al ver superada su capacidad de oferta. Sólo dos coleccionistas siguieron luchando a todo o nada por obtener la pieza y haciendo que el precio se disparara por las nubes ante la sorpresa de todos los asistentes. El nombre del vencedor no ha, por supuesto, trascendido. Sólo se sabe que esa noche se quedó con varios de los lotes más importantes.

Un éxito de marketing

La colección era impresionante y los valores alcanzados son lógicos, pero no hubieran sido posibles sin el excelente trabajo de marketing de los organizadores. El mismo hecho de dar a la colección el nombre de “Próspero” fue un gran acierto, pues añadió un toque de romance y misterio y contribuyó a que la noticia de la subasta circulara por todos los rincones del planeta. Los excelentes catálogos y folletos distribuidos en formato digital y papel brindaron a todos los interesados exquisitas imágenes y toda la información necesaria. En síntesis, un caso modelo sobre cómo organizar una subasta perfecta que más de uno debería estudiar.

domingo, 8 de enero de 2012

El "top five" de la subasta de la colección Próspero

Finalmente, el 4 de enero pasado se llevó a cabo la subasta de la espectacular “Prospero Collection” en el hotel Waldorf Astoria de Nueva York y fue un éxito rotundo para sus organizadores, tal como era de esperar.

Los 642 lotes ofrecidos encontraron compradores por una cifra multimillonaria, con más de 40 lotes que llegaron a valores de 6 cifras y uno de 7. Tal como había anunciado en este blog, un  estater de Panticapea fue la estrella de la subasta. Superó todas las expectativas, pues cambió de manos por 3.250.000 dólares. En líneas generales, sorprende que los valores alcanzados superaran por varios factores a las estimaciones de los organizadores, que, si bien siempre son moderadas, no es habitual que queden tan lejos de los valores finales.

Creo que los resultados vuelven una vez más a probar -a los pocos escépticos que puedan quedar- que los valores de las monedas antiguas continúan la tendencia alcista que experimentan desde hace años y que no tiene un final a la vista.

Los cinco lotes más valiosos fueron los siguientes:

1) Lote 213 – Estater de Panticapea

Valor estimado: 650.000 US$. Valor alcanzado: 3.250.000 US$.


2) Lote 149 – Tetradracma de Plata – Naxos, Sicilia - 16.98g., c.460 a.C.


Valor estimado: 125.000 US$. Valor alcanzado: 850.000 US$.

3) Lote 411 – Estater de Plata – Festos – 11.60g., c.350  a.C.


Valor estimado: 40.000 US$. Valor alcanzado: 650.000 US$.

4) Lote 271 – Tetradracma de Plata – Anfípolis – 14.21g., 365-366 a.C.


Valor estimado: 125.000 US$. Valor alcanzado: 600.000 US$.


5) Lote 150 – Tetradracma de Plata – Naxos, Sicilia - 16.94g., c.415 a.C.


Valor estimado: 60.000 US$. Valor alcanzado: 475.000 US$.

sábado, 7 de enero de 2012

Las monedas romanas tras la caída de Roma

Arriba: Sólido de Rómulo Augústulo - Abajo: Sólido de Odoacro

476 ¿Fin del mundo romano?

Tradicionalmente se considera que la deposición del joven emperador Rómulo Augústulo en el año 476 de nuestra era señala el final del Imperio Romano de occidente y, de esta manera, el fin de la Antigüedad y el inicio de la Edad Media. Los historiadores construyeron a partir de este acontecimiento un punto de ruptura, pero el mismo no fue percibido por sus contemporáneos como el final de una época. 

Desde el punto de vista numismático, no puede apreciarse un quiebre significativo. El sistema monetario romano siguió en vigor en todo el Occidente Europeo y el norte de África. Los reyes germánicos acuñaron, por supuesto, sus propias monedas, pero estas eran una continuación de las romanas, a tal punto que, salvo algunas excepciones, seguían llevando el nombre y retrato de los emperadores que gobernaban en Constantinopla.

Anverso de moneda de plata de Odoacro con su retrato

La continuidad del sistema monetario romano, el caso de Italia bajo Odoacro

La continuidad puede observarse muy claramente en Italia. Odoacro asumió el título de rey, pero siguió acuñando en nombre del emperador romano de Oriente, el único soberano legítimo del imperio tras la caída de Augústulo. Sus primeras monedas fueron, de hecho, copias de las de Rómulo Augústulo en las que su nombre fue remplazado por el del emperador oriental Zenón (véanse las imágenes que encabezan esta entrada como prueba). Durante todo el reinado de Odoacro, las monedas de oro acuñadas en Ravena y Roma siguieron llevando el nombre y retrato de los emperadores orientales contemporáneos.

Mientras reservaba el oro a los emperadores, Odoacro acuñó, sin embargo, monedas de plata y bronce con su propio nombre y retrato, en las que aparece representado con bigote (imagen más arriba). Pero éste sería sólo un experimento aislado que no tendría continuidad.

Cuarto de Silicua de Teodorico con su monograma en el reverso

El reino ostrogodo bajo Teodorico y sus monedas

En un intento por controlar la situación, emperador Zenón nombró al germano Teodorico cónsul en 484 y 488 y le ordenó marchar con sus tropas y su pueblo a Italia y deponer a Odoacro. Teodorico llegó a Italia en el 489. La guerra duró cuatro años y trajo una inmensa destrucción y sufrimiento. Para el 493 toda Italia, incluyendo Sicilia, estaba bajo el control de Teodorico, y la influencia de Odoacro se redujo a la sitiada ciudad de Ravenna. Odoacro negoció un acuerdo de gobierno conjunto y abrió la ciudad a los ostrogodos. Diez días después, Teodorico organizó un banquete, en el que Odoacro fue capturado y asesinado. El asesinato fue seguido por la ejecución de la esposa e hijo de Odoacro y también deun gran número de personas de su tribu.

Teodorico era ahora el rey de los ostrogodos y de los romanos en Italia. A pesar de que su poder era en realidad independiente, Teodorico no reclamó las tradicionales atribuciones imperiales, respetando por lo menos en las formas la ficción de que gobernaba por encargo del emperador en Constantinopla. Esa actitud es claramente visible en sus monedas. Las de oro conservan un aspecto netamente romano, mientras que las de plata tienen el busto del emperador en el anverso y el monograma de Teodorico en el reverso (un ejemplo en la imagen más arriba).

Anverso de Medallón de Teodorico con su retrato

La única moneda conocida en la que aparece el busto de Teodorico es un medallón de tres sólidos, evidentemente acuñado por algún motivo en particular. Se conserva un solo ejemplar. Se ha supuesto que el busto, que es casi una figura de medio cuerpo, fue copiado de una estatua o una imagen en un mosaico de Teodorico.

El reinado de Teodorico señaló un último esplendor de las monedas romanas, pues la calidad del grabado mejoró ostensiblemente respecto del reinado de Odoacro.

martes, 3 de enero de 2012

El Florín, el dólar de la Edad Media

En esta primera entrada del año incursiono sobre un tema al que hasta ahora no le había dedicado atención en este blog, la numismática medieval. Quiero comenzar a corregir ese déficit haciendo referencia a una de las monedas más célebres de ese período, el florín.

El origen del Florín

Desde los siglos XI y XII, el mundo europeo experimentó un fuerte desarrollo del comercio asociado al crecimiento de las ciudades. La liga hanseática, Génova, Pisa, Siena y Venecia fueron las pioneras de este desarrollo que transformó la economía medieval. En el siglo XIII, una ciudad que hasta entonces había desempeñado un papel secundario comenzó a transformarse en uno de los centros más dinámicos de la nueva economía gracias a su industria textil y sus bancos mercantiles, Florencia. Hasta el siglo XVI, esta ciudad toscana sería el centro de una red comercial que abarcaría a toda Europa, el Norte de África y Medio Oriente y que sería la base de dinastías mercantiles, la más célebre de las cuales sería la familia Medici.

Florencia tenía una balanza comercial altamente positiva, por lo que el oro y la plata se acumulaban en la ciudad. En el año 1252, un gobierno popular introdujo una nueva moneda de oro para facilitar los intercambios. Con un peso de 3,5 gramos y un diámetro de 21 mm, combinaba un alto valor con la practicidad de un tamaño reducido, lo que hacía posible trasladar grandes sumas en una simple bolsa.
Las características de la moneda

En el anverso de la moneda se representaba el escudo de armas de Florencia, una flor de lis y el nombre de la ciudad en latín FLOR-ENTIA. En el reverso, el santo patrono de la ciudad, San Juan Bautista, sosteniendo un cetro y levantando su mano derecha para impartir una bendición con la inscripción S.(anctus) JOHANNES B.(aptista). Estos motivos se mantuvieron inalterados durante los casi tres siglos en que esta pieza fue acuñada. Por la imagen de la flor de lis, la moneda recibió el nombre de fiorino d'oro.

Desde un principio, la ceca de Florencia apuntó a producir una moneda con un oro de elevada pureza, tan cercana a los 24 kilates como fuera posible con los medios técnicos de la época. Las compañías florentinas llevaron el florín por toda Europa, ya que tenían sucursales en todas las ciudades importantes. La excepcional calidad del florín hizo que muy rápidamente fuera aceptado fuera de Florencia y codiciado en toda Europa occidental como medio para realizar pagos internacionales y para atesorar riqueza. De allí que se haya equiparado con frecuencia su papel al del dólar tras la Segunda Guerra Mundial.

El éxito del florín fue tal, que se desarrolló una insaciable demanda por esta moneda. Esto hizo que su valor aumentara en forma continua respecto de las monedas de plata, haciéndolo todavía más atractivo como inversión.

Florín aragonés - Siglo XIV


Las imitaciones y el ocaso del florín

El mismo éxito del florín terminó siendo la causa de su desaparición. Su prestigio hizo que por toda Europa se produjeran imitaciones. En Alemania, Francia, Inglaterra, Portugal, los Países Bajos, Suecia, Polonia, Hungría, Rusia, Aragón y otros lugares se acuñaron florines conservando el mismo peso y diámetro del original y, en muchos casos, incluso sus motivos de anverso y reverso. Pero la calidad de la gran mayoría de estos florines pronto se distanció de la del original, pues comenzaron a ser acuñados con una ley cada vez más baja o, incluso, con un peso menor.

Durante los siglos XIV y XV Europa se inundó de florines de calidades muy diversas. Si bien los acuñados en Florencia mantuvieron sus características originales, la avalancha de imitaciones y la necesidad de distinguir entre ellas y sus respectivos valores dificultaron las operaciones con esta moneda, llevando a que, finalmente, Florencia dejara de acuñarlas en 1523.

Bibliografía

Sobre la economía de Florencia en este período véase R. Goldthwaite, The Economy of Renaissance Florence Véase también del mismo autor Studi sulla moneta fiorentina: Secoli XIII-XVI (Biblioteca storica toscana) 1994. También recomiendo el clásico artículo de Robert Lopez “Back to Gold, 1252” publicado en el año 1956 en The Economic History Review (disponible en JSTOR con subscripción).