viernes, 27 de abril de 2012

La subasta de la espectacular colección Shoshana vista por dentro


La casa de subastas Heritage (una de las más grandes del mundo) tiene su propio canal de Youtube, a través del cual difunde, con regularidad, material promocional de gran calidad. Este vídeo, por ejemplo, presenta una breve reseña (en 1 min. 41s.) de los resultados de laventa de la Shoshana Collection, la colección de monedas del antiguo Israel más importante jamás subastada que incluyó un extremadamente raro AR shekel del año 1 de la guerra judía (66-70 d.C.) vendido en más de un millón de dólares. Lo más interesante de este vídeo es que nos muestra el momento culminante de la puja por esta pieza durante la subasta en Nueva York. Una rara oportunidad de presenciar desde adentro uno de los eventos numismáticos más importantes del último tiempo.

Nota: el vídeo está, por supuesto, en inglés pero quienes no dominen este idioma pueden utilizar el servicio de traducción de subtítulos de youtube.

martes, 24 de abril de 2012

El Exagium Solidi – Un objeto monetario de gran interés histórico


Exagium solidi (rectangular) 379-423, Æ 4,34 g. Anverso: busto frontal de Teodosio I, flanqueado por los de Honorio, y Arcadio. Los tres drapeados, con diadema y coraza. Reverso: AV / GGG dentro de corona.

Hoy quiero presentarles una pieza especialmente interesante, el exagium solidi. Se trata de un peso oficial certificado por el Estado romano para controlar la calidad de los sólidos, la moneda de oro que es la base del sistema monetario romano durante el Bajo Imperio. No se trata de una moneda propiamente dicha, pero los Solidi exagia (singular exagium) son algunos de los objetos monetarios más raros e interesantes del período tardorromano.

Estos pesos comenzaron a usarse en el año 363, durante el reinado de Juliano el Apóstata, quien por ley (véase Codex Theodosianus 12.7.2) creo un funcionario público destinado a pesar y garantizar la calidad de las monedas en las ciudades, el Zygostates (ζυγοστάτης, literalmente, uno que pesa con balanza). El objetivo de Juliano era restablecer la confianza en el sólido, que por su gran valor era falsificado y adulterado con frecuencia. El cargo seguiría existiendo durante todo el período bizantino.

Para que este funcionario pudiera cumplir con su tarea de manera eficiente y verificable, se produjeron en algunas cecas públicas pesos de bronze certificados, que tenían el mismo peso de un sólido sin adulterar. La mayoría de los exagia en Oriente eran redondos, y al parecer fueron acuñados en Constantinopla. En Occidente, por el contrario, los exagia tienden a ser cuadrados o rectangulares, y no se sabe dónde fueron producidos, aunque probablemente muchos salieron de la ceca de Roma.

Exagium solidi (circular) 379-423 Æ 4,06 g. Anverso: DD NN AVGG (Dominorum Nostrorum Augustorum), bustos drapeados y con diadema de Teodosio I y Arcadio. Reverso: EXAGIVM solidi, Moneta de pie hacia la izquierda sostiene balanza y cornucopia.

Los exagia son piezas de gran interés histórico y muy coleccionables. Como se los producía sólo para ser usados por estos funcionarios, nunca se los acuñó en gran número, por lo que hoy son muy raros y pueden, en consecuencia, alcanzar valores muy elevados. El ejemplar cuya imagen encabeza esta entrada, por ejemplo, fue subastado en 2008 por 17730 USD y el ilustrado sobre este párrafo lo fue en 2005 por 962 USD.

viernes, 20 de abril de 2012

Cómo saber el valor de una moneda antigua


Una entrada que escribí hace ya dos años sobre este mismo tema es, por mucho, la página más visitada en este blog. Ante tanto interés, me he sentido en la obligación de ofrecer una versión mejorada y más completa. El objetivo es dar una respuesta general que sea útil a las docenas de personas que cada mes me consultan sobre el valor de una moneda y que, en su gran mayoría, no cuentan con conocimientos numismáticos. Debéis comprender que, por razones de tiempo, no me es posible responder a consultas individuales.

En primer lugar, tengo que comenzar con una aclaración sumamente básica. El valor de una moneda, como el de cualquier bien, deriva del juego siempre variable de la oferta y la demanda en un mercado. Por otra parte, el valor de una moneda antigua siempre tiene un componente subjetivo muy importante. Por estas razones, cualquier valuación es siempre provisoria. El único índice real es el valor al que uno consigue un comprador. El valor de las monedas más comunes no es muy problemático, pero el asunto se hace más difícil a la medida que llegamos a piezas de mayor calidad. Los factores que afectan el valor de una moneda son complejos, así que os recomiendo primero la lectura de esta entrada al respecto: Valor de monedas antiguas - 10 factores clave que lo afectan

Conseguir una opinión fundada

Es muy difícil que una persona sin conocimientos del mercado numismático pueda ofrecer una estimación adecuada del valor de una moneda antigua, sobre todo si se trata de una pieza de cierta calidad. Por ello, lo mejor que puede hacerse es recurrir a una persona que cuente con esos conocimientos. ¿Dónde puede encontrársela? Lo más fácil es recurrir a una tienda numismática o especializada en bienes coleccionables, a un club o asociación numismática, o a una casa de subastas. En algunos países es posible consultar, además, instituciones públicas como museos, institutos o asociaciones. En todos estos lugares puede, además, obtenerse por lo menos una opinión sobre si la pieza en cuestión es auténtica.

Es importante destacar que cualquier análisis y valuación mínimamente seria de una moneda puede hacerse sólo a partir del estudio del original y no de una fotografía y descripción, por precisas que éstas puedan ser.

Por supuesto, muchos no cuentan con la posibilidad de acceder con facilidad a ninguna institución del tipo señalado, especialmente en Latinoamérica, donde son mucho menos comunes que en España y otros países europeos o en los EE.UU. Realizar una consulta de este tipo puede, además, implicar ciertos costos, por lo menos de viaje. Internet puede, en ese caso, ser de ayuda, pero sólo como una primera aproximación al problema, para ver si la moneda que tenemos amerita mayores esfuerzos y gastos para conseguir la opinión de un experto. Es difícil, pero hay que intentar completar dos pasos:



Primer paso

El primer paso para formarse una idea del valor de una moneda antigua es lograr una identificación precisa de la misma, es decir, su denominación, datación, etc. Es, ciertamente, el paso más difícil. Si carecemos de todo detalle al respecto, lo mejor será consultar con alguien que tenga algún conocimiento general al respecto. Como mínima ayuda en el caso de monedas romanas imperiales puedo ofreceros la siguiente entrada: Tabla básica para identificarmonedas del Imperio Romano

Segundo paso

Una vez que tenemos una idea general de la denominación, procedencia y período de nuestra moneda, puede intentarse una búsqueda en alguno de los grandes catálogos digitales disponibles online con el objetivo de encontrar piezas idénticas. Una pieza semejante no puede ofrecer una indicación verdaderamente válida, porque las más mínimas variaciones pueden significar valores muy diferentes. En mi opinión los catálogos más útiles son los siguientes (lamentablemente, todos en inglés):

acsearch (es el más práctico, porque es básicamente un buscador de resultados de subastas)

La mayoría de estos catálogos incluyen información sobre los valores alcanzados por las piezas respectivas en subastas organizadas por las grandes casas numismáticas del mundo. Por lo general, en ellos se encuentra representado el sector más destacado del mercado numismático.

Para poder estimar mejor el valor de una moneda antigua es necesario determinar, además, aunque sea en modo aproximado, su grado de conservación, es decir, su gradación. El valor de dos ejemplares de una misma acuñación puede variar enormemente de acuerdo al estado respectivo de cada uno. Existe una escala para expresar en forma clara la condición en que se encuentra una moneda. Se trata de una convención general que es utilizada internacionalmente (Para saber más de esta escala podéis leer esta entrada sobre la gradación de monedas antiguas). Sólo un especialista puede certificar la gradación de una moneda, pero con un poco de atención cualquiera puede formarse una idea aproximada de en qué nivel se ubica un ejemplar específico.

En el caso de monedas del Imperio Romano uno cuenta con un auxilio especialmente valioso en la página RomanImperial Coins de Fréderic Weber, que ofrece un catálogo completo acompañado de tablas de valores desglosadas para los distintos niveles de gradación.

La misma ayuda ofrecen catálogos impresos como los excelentes volúmenes de Monedas Romanas de Damián Salgado, o los libros de David R. Sears (en inglés). El problema es que los catálogos impresos quedan rápidamente desactualizados y, por lo tanto, su utilidad a la hora de una valuación precisa es algo limitada.

En conclusión, a todos los que me preguntan les recomiendo el siguiente curso de acción: Si no es posible consultar con facilidad a alguien que cuente con conocimientos numismáticos, entonces hay que realizar una investigación preliminar aprovechando los recursos de internet para tener una primera idea del valor de una moneda. Dependiendo de los resultados, uno puede entonces decidir si la moneda amerita invertir algo de dinero y esfuerzo en encontrar una opinión informada.

martes, 17 de abril de 2012

Espectacular medallón de Magnencio en la subasta 64 de Numismatica Ars Classica


Las subastas de la casa suiza Numismatica Ars Classica siempre se encuentran entre las más espectaculares del mundo. La Nr. 64 de monedasgriegas, romanas y bizantinas a llevarse a cabo los próximos 17 y 18 de mayo no es la excepción, pues incluye piezas de la más alta calidad e importancia para todos los períodos. Es difícil elegir un lote específico para ilustrar un conjunto tan distinguido (más de 2800 lotes en total), pero mi interés particular por el Bajo Imperio me fuerza a detenerme en este excepcional medallón del usurpador Magnencio (lote 1322).

Un usurpador

Magnencio era un militar nacido en la Galia pero de ascendencia germánica (303-353 d.C.). Tuvo una distinguida carrera como oficial que lo llevó a comandar algunas de las unidades más prestigiosas de la guardia imperial. En el año 350, ante el creciente descontento de las tropas con el emperador Constante -el hijo de Constantino que reinaba entonces en las provincias occidentales-, Magnencio fue proclamado emperador y se hizo rápidamente del control sobre toda la región. Los intentos de buscar una conciliación con Constancio II, el hermano de Constante que reinaba en las provincias orientales, fracasaron y Magnencio inició los preparativos para una guerra civil.

Propaganda en una guerra civil

Este medallón corresponde a ese período y fue acuñado entre fines del 350 y principios del 351 para celebrar la entrada de Magnencio en la ciudad de Aquileya en el norte de Italia, un paso estratégico en las comunicaciones entre las mitades occidental y oriental del Imperio.

El reverso contiene un fuerte mensaje propagandístico, Magnencio es representado entrando a caballo en la ciudad como liberador. Lleva una coraza y el manto imperial y su cabeza está rodeada por un halo. Lo recibe una figura femenina que representa a la divinidad de la ciudad, que se arrodilla delante de él, sosteniendo un cuerno de la abundancia y un rollo de papiro. Por si este motivo no fuera claro, la leyenda presenta la idea en forma expresa:  LIBERATOR·REI·PVBLICAE. En el anverso, vemos el típico retrato de Magnencio con el masivo cuello que lo caracteriza acompañado de la leyenda  IMP CAES MAG – NENTIVS AVG.

Un destino trágico

Magnencio se enfrentó finalmente a las tropas de Constancio II en la batalla de Mursa, una de las más sangrientas de la historia de Roma. Derrotado, se retiró a la Galia, donde la inactividad de Constancio II le permitió mantener el poder por un año más. Finamente, tras una nueva derrota, Magnencio, al ver que perdía la lealtad de sus tropas, terminó por quitarse la vida.

El valor estimado para este medallón es de 80.000 francos suizos y es así uno de los lotes más valiosos de esta subasta. Espero todavía dedicar por lo menos una o dos entradas más a destacar otras de las monedas más importantes de esta subasta.


viernes, 13 de abril de 2012

Numismática en Academia.edu


Academia.edu es una especie de Facebook diseñado especialmente para académicos. Hace ya un tiempo que lo utilizo y cada día crece mi sorpresa al ver la gran cantidad de investigadores que en todo el mundo eligen colocar libremente en esta red social gran parte de su nueva producción académica original. Creo que se trata de una herramienta de enorme utilidad para poder seguir el trabajo de aquellos especialistas a los que consideramos como referentes en campos de nuestro interés.

Muchos eminentes numismáticos del mundo tienen un perfil en academia.edu y distribuyen incluso versiones de algunos de sus trabajos. Para dar sólo un par de ejemplos basta con mencionar a Georges Depeyrot o a Wolfgang Fischer-Bossert.

No es necesario tener una posición académica para poder crear un perfil propio. De hecho, una de las virtudes de esta red es que permite a muchos investigadores independientes que trabajan por fuera del sistema de instituciones universitarias difundir su producción y entrar en contacto con otros especialistas con intereses semejantes. Creo que todos los apasionados por la numismática deberían tenerla en cuenta como fuente de noticias sobre investigaciones actuales y como forma de acceder a algunos trabajos recientes.

Aquí podéis ver mi propio perfil en academia.edu: -Darío Sánchez Vendramini-, que he estado actualizando porque he comenzado a desempeñarse como profesor de Historia Antigua y Medieval en la recientemente abierta carrera de Historia de la Universidad Nacional de La Rioja. Una tarea apasionante que ha disminuido un poco el tiempo del que dispongo para este blog.

martes, 10 de abril de 2012

Exponen gran hallazgo de monedas celtas en Suiza


En el territorio de la comuna de Füllinsdorf (en el cantón de Basilea-Campiña), en Suiza, se encontraron 293 monedas celtas de plata. Es el mayor hallazgo numismático relativo a la Edad del Hierro jamás realizado en ese país. Data ya de hace un tiempo, pero recién ha cobrado mayor notoriedad ahora, porque  el servicio arqueológico de ese cantón suizo ha organizado una exposición de las piezas en el Museo Basel-Landschaft.

Las monedas fueron descubiertas en un campo de la zona, esparcidas en un área de unos 50 metros cuadrados, aunque los especialistas estiman que originalmente deben haber estado todas contenidas en un mismo recipiente y que fueron enterradas para preservarlas. Se cree que en las cercanías existía algún tipo de santuario y era habitual que se eligiera ese tipo de ubicaciones para esconderlas.
Los pueblos celtas habían producido sus propias monedas desde finales del siglo IV a.C., siendo indudable la fuerte influencia griega en sus acuñaciones tempranas. Las monedas halladas en Suiza corresponden a un período posterior en el que la influencia preponderante es claramente la romana.

Con pocas excepciones, el tesoro se compone de un solo tipo de moneda y sus variantes: una pieza que por su leyenda de reverso se conoce genéricamente en la numismática como “tipo Kaletedou”. Se trata de un “quinario” galo que fue acuñado en los siglos II y I a.C., y que tiene un peso promedio de alrededor de 1,90 a 1,94 gramos. En el reverso puede leerse en rústicos caracteres griegos KAΛETEΔOY, un término que no ha podido ser explicado pero que probablemente sea el nombre de un jefe tribal galo. En algunos ejemplares, la leyenda aparece abreviada como ΚΑΛ.
Los motivos del quinario tipo Kaletedou son  una imitación directa de aquellos de algunos denarios romanos, aunque estas piezas celtas son de menor tamaño, de allí que se utilice habitualmente para designarlas el término quinario, que en realidad es una denominación romana de menor valor que el denario (5 frente a 10 asses). Más concretamente, el modelo preciso para esta acuñación celta  pare haber sido un denario romano de P. Cornelio Sila del 152 a.C., o uno del dictador Sila del 89 a.C., que tenía la cabeza de Roma en el anverso y una biga en el reverso. Esta última se reduce, sin embargo en estos quinarios a un caballo galopando. Se desconoce dónde fueron acuñadas estas monedas, pero a partir de los hallazgos siempre se ha pensado que se originaron en el este de la Galia. El presente descubrimiento refuerza esa hipótesis.

Los arqueólogos suizos creen que las monedas habrían sido enterradas aproximadamente entre el 80 y 70 a.C., una época de conflicto e inseguridad a medida que el gradual avance romano desestabilizaba el sistema político galo.

jueves, 5 de abril de 2012

Las monedas de Aksum – Tercera parte - Coleccionismo


Aprox. 290 d.C. -  Unidad de AV (16 mm, 2,69 g, 12 h) - Endubis. Anverso:  ENΔYBIC BACIΛEYC, busto drapeado a la derecha con turbante y espigas de grano a los costados, media luna con un punto dentro. Reverso:  BICIΔAXY / AξωMITω y motivos semejantes al anverso. Choice EF. CNG - ofrecida en 2750 dólares

En esta serie de entradas –que espero tenga todavía algunas cuantas entregas más- he tratado ya sobre la historia del reino de Aksum y sobre su sistema monetario. Dejando de lado los aspectos más académicos, quería en esta breve nota destacar también que las monedas aksumitas son muy coleccionables, aunque por lo general alcanzan altos valores y son difíciles de encontrar por su rareza. 

Uno de los principales aspectos que suscita el interés de los coleccionistas, es que las monedas de Aksum se encuentran entre las primeras de la historia en incluir símbolos cristianos en sus representaciones. En líneas generales, puede decirse que el interés por las monedas aksumitas ha crecido en forma lenta pero constante en las últimas décadas. A ello a contribuido el cada vez mayor volumen de publicaciones académicas al respecto y la aparición de catálogos para el público general, entre los que se destaca el de S. Munro-Hay y B. Juel-Jensen, Aksumite Coinage.


Aprox. 360 d.C . – Unidad de AR (15 mm, 1,36 g, 12 h) – Ousanas II. Anverso: IIOYC ANA, busto drapeado a la derecha con pañuelo de cabeza. Reverso: BAC IΛЄI y motivo semejante al anverso. EF - CNG - ofrecida en 1450 dólares

El mayor interés de los coleccionistas por las monedas de Aksum ha hecho que, dada su rareza relativa en comparación con las monedas de otras culturas, sus valores hayan experimentado, en líneas generales, una  tendencia paulatina a la suba.

Es raro que monedas aksumitas lleguen al mercado numismático en cantidad, pero regularmente forman parte de las grandes subastas de las principales casas numismáticas del mundo. Se las consigue, por supuesto, en la oferta permanente de tiendas numismáticas importantes. A modo de ejemplo, puedo señalar las monedas cuyas imágenes acompañan esta entrada, ofrecidas por el Classical Numismatic Group. Las mismas proporcionan una idea aproximada del valor que alcanzan ejemplares en excelente estado.