domingo, 27 de mayo de 2012

Tesoros del Bajo Imperio en la última subasta de Numismatica Ars Classica


Los 17 y 18 de mayo pasados se llevó a cabo en Zürich la subasta 64 de Numismatica Ars Classica, una de las primeras tras la muerte de su fundador, Roberto Russo. Tal como esta casa nos tiene acostumbrados, ofrecía más de 2000 lotes de excelentes monedas de todo el mundo antiguo y muchos alcanzaron elevados valores. Las estrellas fueron, en mi opinión, un pequeño grupo de piezas del Bajo Imperio Romano, notables por su extremada rareza y calidad. Tienen un enorme interés numismático e histórico al ser producto de algunos de los soberanos y usurpadores más fugaces de este período.

Floriano, 275 a 276. Áureo, Sérdica, AV 4,06 g.
Anverso: IMP CM ANN FLORIANVS AVG, busto laureado drapeado y con coraza a la derecha.
Reverso: VICTO-RIA GOTTHICA (¡sic!) Victoria hacia la derecha llevando corona y palma, un cautivo a sus pies, en el exergo, S C.
Según NAC se trata de una pieza única e inédita, no sería raro teniendo en cuenta el brevísimo reinado de Floriano
Valor estimado: 100.000CHF Valor de subasta: 190.000 CHF

 Magnencio, 350 a 353, Medallón de tres sólidos, Aquileia, 351, AV 13,50 g.
Anverso: IMP CAES MAG-NENTIVS AVG busto drapeado con coraza y cabeza descubierta
Reverso: LIBERATOR REI PVBLICAE Magnencio, con nimbo y uniforme militar, a caballo hacia la derecha ante la representación divinizada de Aquilea con cornucopiae.
Valor estimado: 80.000CHF Valor de subasta: 130.000 CHF

Annia Faustina, tercera esposa de Heliogábalo Denario 221, AR 3,22 g.
Anverso: ANNIA FAVSTINA AVG  busto drapeado hacia la derecha.
Reverso: CONCORDIA Heliogábalo y Annia Faustina de pie uno frente al otro se dan la mano, entre ellos, una estrella.
Valor estimado: 90.000CHF Valor de subasta: 120.000 CHF

Floriano, 275 a 276. Medallón, Æ 40,73 g.
Anverso: IMP CM ANN FLORIANVS P AVG busto laureado, drapeado y con coraza hacia la derecha. Reverso: MONETA AVG Las tres Monetae de pie mirando hacia la izquierda y sosteniendo balanzas y cornucopiae. A sus pies, montones de monedas.
Valor estimado: 75.000CHF Valor de subasta: 120.000 CHF

Prisco Atalo, 409 a 410, Sólido, AV 4,47 g.
Anverso: PRISCVS ATTA-LVS PF AVG, busto drapeado con coraza y diadema de perlas hacia la derecha.
Reverso: INVICTA RO-MA AETERNA Roma sentada de frente en su trono. En el campo, R - M y en el exergo COMOB.
Valor estimado: 75.000CHF Valor de subasta: 100.000 CHF

miércoles, 16 de mayo de 2012

La colección Huntington será fragmentada y subastada a coleccionistas


El pasado mes de marzo, Sotheby’s  vendió en una subasta a sobre cerrado la magnífica colección de ArcherM. Huntington de monedas del mundo hispánico, que con sus 37.895 piezas, es la más espectacular en este campo fuera de España. La colección pertenecía a la Hispanic Society of America (HSA) -una institución sin fines de lucro dedicada a la investigación fundada por el propio Huntington a principios del siglo XX. El próximo 26 de Junio, Vico ofrecerá en subasta pública una selección de 1000 monedas de esta colección. Según reza un breve texto promocional, se trata de piezas acuñadas en el territorio de la Península Ibérica o por gobernantes hispanos fuera de ella, desde el siglo IV a.C. hasta finales del siglo XIX.

Antes de la subasta, un colega norteamericano me había informado que, según se decía, el deseo de la HSA era que la colección permaneciera unida y que fuera adquirida por un museo u otra institución semejante que la hiciera accesible al público en general y a los investigadores, y evitar que fuera dispersada. Posteriormente, circuló la noticia de que la HSA había contactado al gobierno español antes de ofrecer la colección en venta para ver si éste estaba interesado en adquirirla para el Museo Arqueológico Nacional.  Queda claro que, si realmente se pretendía ese objetivo, se ha fracasado estrepitosamente y que la colección ha sido fragmentada.

Personalmente, creo que la numismática académica española ha perdido una oportunidad inigualable de enriquecer sus fondos de estudio, pues es bien sabido que la colección Huntington es (¿o era?) la única en el mundo que puede competir en riqueza con el gabinete numismático del Museo Arqueológico Nacionalde Madrid, llegando incluso a superarlo en algunas áreas específicas, como en la moneda visigoda, en la que la de Huntington es, por mucho, la más rica en todo el mundo.

Desde ese punto de vista, la dispersión de la colección me parece una muy mala noticia.

La casa de subastas de JesúsVico, por otra parte, ha dado un gran golpe al asegurarse este primer lote de la colección Huntington. La joya de su próxima subasta será, sin duda, la pieza de 10 excelentes acuñada en Segovia por los Reyes Católicos cuya imagen encabeza esta entrada.

La gran incógnita es, en mi opinión, quién se llevará los restantes trofeos de Huntington y podrá ofrecer tesoros como la pieza de 50 excelentes, el denario de bruto sobre la muerte de César, los más de 300 áureos romanos, la excepcional colección de piezas visigodas… Creo que pronto lo sabremos.

viernes, 11 de mayo de 2012

Las primeras monedas de Atenas, las Wappenmünzen


En los últimos días, por mis responsabilidades docentes, he estado intensamente ocupado con la historia de Atenas. Como siempre he concedido en este blog menos atención a la numismática griega que a la romana, me pareció una buena oportunidad de dedicar algo más de atención a las monedas de esta ciudad. Espero continuar el tema en futuras entradas.

¿Cuándo acuñaron los atenienses sus primeras monedas?

Atenas fue una de las primeras ciudades  de la Grecia continental en emitir sus propias monedas, con poca diferencia de tiempo respecto de Egina y Corinto. Algunas fuentes literarias como la Constitución de los atenienses de Aristóteles (10,1-2) o la vida de Solón redactada por Plutarco (15.3-5, 21.2, 23.3-4) parecieran implicar que Atenas ya contaba con un sistema monetario desarrollado en la época de las reformas solonianas (594 a.C.). Pero la investigación especializada a demostrado más allá de dudas que se trata de anacronismos de autores que escribieron en una época posterior y proyectaron la situación de su tiempo hacia el pasado. Otras evidencias dejan en claro que durante la primera mitad del siglo VI las transacciones económicas se realizaban en Atenas recurriendo a simples trozos de plata sin acuñar, lo que en la jerga numismática se conoce habitualmente por su nombre en alemán como “Hacksilber”.
Cuándo exactamente dieron los atenienses el salto definitivo y acuñaron la plata para estandarizar su valor y facilitar los intercambios es materia de debate, pero el consenso académico actual afirma que fue durante el tercer período de control del Estado por parte del tirano Pisístrato, es decir, a partir del  546 a.C. Por esos años, se llevó a cabo una política de fomento del desarrollo económico de Atenas en cuyo contexto sería razonable situar la introducción de la moneda.

Las Wappenmünzen

Las primeras monedas atenienses tienen características muy diferentes respecto de las que serían posteriormente las emblemáticas series con Atenea y la lechuza como símbolos cívicos. Hoy se las conoce genéricamente con el nombre de Wappenmünzen que es una expresión alemana que podríamos traducir como “monedas blazón”. Se conocen algunas fracciones pero en su gran mayoría son didracmas, por supuesto, de plata.

La designación Wappenmünzen hace referencia a la gran variedad de tipos de anverso diferentes (14 en total) que encontramos en estas monedas y que contrastan con la uniformidad de las acuñaciones atenienses posteriores. Esa diversidad se ha interpretado, según la tesis tradicional de Charles Seltman, como referencias a motivos heráldicos de distintas familias aristocráticas atenienses que habrían estado a cargo de la producción de cada serie. Entre los motivos encontramos: ánforas, Triskeles, una cabeza de caballo, una rueda, la cabeza de un toro, etc. El reverso presenta simplemente, como es habitual en estas acuñaciones tempranas, una simple marca incusa. La tesis tradicional no se corresponde, sin embargo, muy bien con lo que sabemos de las características del régimen de Pisístrato, fuertemente resistido por la aristocracia tradicional, por lo que es probable que los motivos elegidos sean referencias iconográficas conectadas a eventos festivos que hoy ya no podemos descifrar.

Como puede juzgarse por las imágenes que acompañan esta entrada, las Wappenmünzen tienen una belleza arcaica muy especial. Su gran interés histórico y rareza las hace muy codiciadas por los coleccionistas. Ejemplares en buen estado pueden alcanzar valores muy elevados. El que encabeza esta entrada (que tiene un pedigrí excepcional que se extiende hasta el año 1890) fue subastado a comienzos del presente año como parte de la colección Próspero por 300.000 dólares.

viernes, 4 de mayo de 2012

Falleció Roberto Russo, fundador de Numismatica Ars Classica


Con frecuencia he reportado en este blog sobre los resultados de las subastas organizadas por Numismatica Ars Classica (NAC), pues las mismas se encuentran entre las más importantes del mundo en lo que se refiere a las monedas antiguas. El fundador de esta gran casa de subastas, Roberto Russo, falleció hace algunos días y quería compartir con vosotros el obituario difundido por NAC, que traduzco al castellano. Creo que es de gran interés conocer más detalles sobre la persona que en menos de 25 años fue capaz de crear y desarrollar una casa numismática que hoy se encuentra entre las más importantes y reconocidas del mundo. Acompaño esta entrada con imágenes de algunas de los grandes tesoros subastados por NAC en los últimos años.

03 de mayo 2012 - Roberto Russo nació en 1945 en Vico Equense, un agradable lugar de veraneo, cerca de Nápoles. Pasó allí su infancia, hasta la edad de 8 años, cuando su padre se trasladó a Camogli, en Liguria. Más tarde, cuando tenía 16 años, su familia regresó a Nápoles porque su padre había recibido una cátedra en la Universidad de esa ciudad.

Su encuentro con la numismática fue fortuito cuando, como estudiante de ingeniería naval, se encontró con algunas monedas de oro del Reino de Italia, que compró impulsivamente y luego vendió con una ganancia aceptable. Movido por esta agradable sorpresa, decidió profundizar sus conocimientos del mundo numismático, visitando frecuentemente distribuidores locales y atendiendo a todas las convenciones más importantes. Pronto se dio cuenta de que podía ganarse la vida como comerciante numismático y decidió lanzarse a este trabajo.

Al principio, se interesó por las monedas contemporáneas pero, siendo un hombre de gusto refinado y profunda educación liberal, pronto quedó prendado por el atractivo de las monedas antiguas. Partiendo de cero, hizo todo lo posible para seguir adelante y en un lapso razonable de tiempo adquirió la experiencia que necesitaba para enfrentarse al mundo de las ventas más importantes, como aquellas organizadas por el Bank Leu y por M & M.

Sus capacidades -especialmente su habilidad para detectar falsificaciones- atrajeron de inmediato la atención de los directivos de estas empresas, que en los próximos años, se acostumbrarían a verlo como su igual. Un hombre de mente amplia, de grandes ambiciones y cualidades, pronto se dio cuenta de que Italia le ofrecía escasas oportunidades y, tras haber alcanzado el punto en el que su nombre era bastante conocido entre los especialistas, se decidió a enfrentar el mayor reto de su vida: establecer en Suiza una casa de subastas. Lo hizo en 1989. Después de un éxito creciente, en 2003 decidió abrir una nueva sucursal en Londres.

Su bien conocido encanto personal, su profundo conocimiento de la numismática griega y romana, junto con sus énfasis extremo en un  comercio justo, convirtieron a Numismatica Ars Classica en un punto de referencia indiscutido para aquellos coleccionistas que desean vender sus colecciones en la forma más ventajosa. Hoy, su empresa puede ser considerada, sin duda, líder en el campo.

En los últimos años, Roberto fue dejando poco a poco las riendas de la compañía en manos de su hijo mayor, Arturo, ayudado por su hermano menor Giuliano, y se abocó a proseguir sus estudios de las acuñaciones romanas de bronce del período repúblicano, una tarea hercúlea que sólo alguien que gusta de grandes retos  podría enfrentar. Sus logros, acompañados siempre  por una gran humildad y amabilidad, fueron inesperados para algunas personas, pero para aquellos que tuvieron la fortuna y el placer de conocerlo, eran más que predecibles. El recuerdo de su nombre será duradero en el mundo de la numismática.

martes, 1 de mayo de 2012

¿Los dioses romanos y las olimpíadas? Colosal error de la real casa de la moneda de Londres


Las acuñaciones conmemorativas fueron en su origen una forma de honrar acontecimientos y aniversarios de eventos significativos. Hace tiempo que se han transformado en un fenomenal negocio internacional de las grandes casas de moneda del mundo que buscan cualquier excusa para introducir nuevos productos al mercado. La improvisación está al orden del día, veamos sino esta serie demonedas de oro de la Royal Mint de Londres en honor a las próximas olimpíadas.

La serie toma como nombre el tradicional lema olímpico moderno, citius altius fortius. La frase fue pronunciada por el barón Pierre de Coubertin en la inauguración de los primeros Juegos en 1896, en Atenas y no tiene relación con las olimpíadas antiguas. 


El artista responsable del diseño, John Bergdahl, explica de la siguiente forma los motivos elegidos (mi traducción):


"La primera vez que me enfrenté a la tarea de diseñar un conjunto nuevo y original de monedas para los próximos Juegos Olímpicos de Londres 2012 y los Juegos Paralímpicos era difícil saber por dónde empezar. Ha habido 29 Juegos Olímpicos durante la era moderna, en un período de unos 114 años. Todos estos Juegos han dado lugar a gran número de monedas, medallas y objetos que representan todo tipo de temas relacionados en una variedad de estilos que van desde el art nouveau hasta la actualidad.

Mi única opción era mirar al pasado, a los primeros Juegos Olímpicos en la antigua Grecia, donde los primeros atletas prometieron su lealtad a los Dioses de Olimpia, los dioses que gobernaban todos los aspectos del mundo antiguo. Neptuno, por ejemplo, que gobernó sobre el mar y tenía el control del viento y el clima; Mercurio, el mensajero de los dioses y Diana la cazadora, diosa de la caza.

Esa fue mi inspiración ... tal vez esos mismos dioses todavía nos sonrían a nosotros en Londres en 2012.”

Lo que no entiendo es por qué, si la fuente de inspiración fueron las olimpíadas antiguas se eligió a los dioses romanos en lugar de los griegos, Júpiter en lugar de Zeus,  Neptuno en el de Poseidon, etc. Además, los juegos estaban asociados sobre todo con la figura de Zeus, que contaba con un gran santuario en Olimpia. Si el objetivo era dar un “toque histórico” a las monedas, el error fue colosal.