Dos aficionados a la detección de metales han encontrado un enorme tesoro
de monedas celtas en la isla inglesa de Jersey, situada en el Canal de la Mancha. Se calcula que contiene entre 30.000 y 60.000
monedas. Si la estimación más alta es correcta, superaría al tesoro de Cunetio (54.000 monedas) y al de Frome (de 52.000 ) y pasaría a ser el mayor jamás
descubierto en Inglaterra.
Recompensa a la insistencia de dos aficionados
Con el permiso del propietario, los
dos aficionados realizaban búsquedas desde hacía varios años en el campo donde encontraron
el tesoro. Los hallazgos ocasionales de algunas monedas sueltas los habían
convencido de que podría haber algo más grande en la zona y, tras años de
insistencia, fueron finalmente recompensados con este sensacional hallazgo. El
descubrimiento fue inmediatamente reportado a las autoridades, que iniciaron la
excavación y estudio del sitio.
Un tesoro celta
Los arqueólogos demostraron que
las monedas habían sido depositadas en el fondo de un pozo a un metro por
debajo de la superficie del suelo actual. Tras siglos bajo tierra, las piezas
conforman una masa sólida en forma de lágrima, que mide 143cm x 80cm x 20cm.
Las primeras monedas separadas del conjunto han sido identificadas como
acuñaciones de la tribu gala de los Coriosolites, procedentes de Armórica (la
actual Bretaña y Normandía en Francia).
La isla de Jersey ya era famosa
por haber producido con anterioridad una serie de tesoros de monedas de finales
de la Edad de Hierro pero nada comparable a este hallazgo.
El tesoro dataría de alrededor del año 50 a.C., es
decir, del preciso momento en que los ejércitos romanos liderados por Julio César realizaban
la conquista de la Galia. Se cree que algunos galos habrían cruzado el mar hacia la isla de Jersey en busca de refugio frente a las campañas militares. La única forma
segura que tenían para almacenar u ocultar su riqueza era enterrarla en un lugar secreto.
Además de la fosa que contenía el
tesoro, la excavación ha producido amplia evidencia de la existencia en la zona
de chozas y edificios de madera, lo que indicaría que las monedas habrían sido escondidas en un asentamiento galo. Se necesitarán, sin embargo, estudios más
profundos para ampliar la información sobre este punto.
Estudio y valuación
Para evitar posibles robos, las autoridades británicas retiraron el tesoro del sitio en bloque y lo trasladaron al archivo de Jersey,
donde se procederá a su limpieza y estudio, un proceso que demandará varios
meses de trabajo (como podéis ver en la imágenes).
Una vez más, encontramos un ejemplo del excelente funcionamiento de la legislación británica sobre el
hallazgo de restos arqueológicos y numismáticos (otro ejemplo es el tesoro de Bath). El hecho de que los
descubridores notificaran inmediatamente a las autoridades hará posible un
estudio arqueológico y nusmismático que acrecentará nuestros conocimientos
sobre los últimos períodos de la cultura celta previos al dominio romano.
En los medios ingleses circulan
estimaciones que sitúan el valor del tesoro alrededor de los 10 millones de
libras. No es posible, sin embargo, una estimación seria al ser tan imprecisos
los datos sobre el número de piezas halladas.

















